Este trabajo pretende aproximar al lector a la cuestión de los libros ilustrados árabes. Para ello se ha trabajo sobre tres autores Eva R. Hoffman, D. S. Rice, Jonathan M. Bloom. La primera autora es una especialista en arte islámico y arte medieval del mediterráneo y egresada de la Universidad de Harvard, Rice pertenece y escribe para los journals de la Universidad de Londres y Bloom es un conocido especialista en arte y arquitectura islámica.

Eva R. Hoffman comienza su trabajo exponiendo que los comienzos del arte ilustrado no pueden ser fácilmente identificados. Muchos se han perdido y no ha sobrevivido ninguno antes del año 1000. Las ilustraciones más tempranas fueron descubiertas en Fustat y son hojas aisladas y fragmentos de trabajos de los cuales no se sabe bien la época.

Por otro lado existe una gran discrepancia entre el material documentado y la evidencia, esto lleva a dudar de una producción significativa de manuscritos ilustrados antes del siglo XI.

Se dice que hay miles y miles de volúmenes en las bibliotecas de Córdoba, Cairo y Bagdad. Pero este dato puede ser exagerado, ya que los números tenían un significado no solo en el sentido literal, sino también como una estrategia para expresar nociones abstractas de enormidad y de status (también encontradas en inventarios de tesoros reales y descripciones reales).

De todas las artes, el arte sobre libros es uno de los más vulnerables porque es uno de los más frágiles. Muchos se han perdido a causa de saqueos, reubicaciones y destrucciones, que acompañaban los cambios políticos. Un ejemplo es el ocurrido durante el reinado de Al- Mustansir en el año 1056, cuando el tesoro Fatimi fue dispersado.

En el siglo XII y XIII se dio un periodo de gran producción de libros ilustrados, tanto literarios, como científicos y enciclopedias. Fue una explosión de la imagen visual y se cree que el patronazgo de la clase media fue un factor.

Algunos pocos estudiosos, dentro de una clasificación del estilo, diferenciaron los componentes occidentales y orientales que tenían las primeras obras. Otros creen que estos elementos occidentales llegaron a través del imperio bizantino, que actuó como intermediario entre estas distintas culturas. No obstante, a pesar de que no se excluyen los contactos que se tuvieron con Bizancio, el impulso para el desarrollo de los manuscritos ilustrados, nació del Islam.

La autora opina que estos manuscritos se desarrollaron como formaciones contingentes culturales, relacionadas con el campo islámico intelectual y cultural. En él, la producción científica y los estudios jugaban un rol muy grande donde las ilustraciones eran intrínsecas a ellos.

Hay un grupo de estudios que se extienden mas allá de las ciencias exactas, que incluyen una colección enciclopédica de aprendizaje y conocimiento, dividido en disciplinas empíricas, filosóficas e intelectuales. El grupo de enciclopedias incluye copias ilustradas de catálogos astronómicos, por ejemplo: kitab suwar al kauakiw al thabita, hecho por Abdel Rahman al-Sufi, un libro de óptica que se llama kitab al ashar maqalat fi l´ayn, otro libro sobre la traducción de las plantas griegas en árabe con descripción de las plantas y sus usos medicinales. También hay otro libro árabe basado en trabajos de matemática y mecánica de Filón de Bizancio y Heron de Alejandría. También hay de filosofía y pensamiento clásico, de cosmología.

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Ilustración de Abdel Rahman al-Sufi

Los trabajos históricos también eran ilustrados. D. S. Rice analiza el ejemplo de un manuscrito observado en la casa de ilustre de Istakhr por Mas´udi, que contenía la descripción de un rey sasánida y sus logros.

Este volumen contenía además, retratos de 27 reyes y 2 reinas. Los mismos habían sido pintados de forma realista y luego de la muerte de cada soberano.  Mas´udi describe con detalle la primera y la ultima de las miniaturas y añade que el libro que había observado era una compilación de material.

El mismo se llamaba ¨Retrato del imperio sasanida¨ y fue traducido del persa al árabe por el califa Abd al-Malik Por otro lado, para las iluminaciones del libro y las hojas se usaron oro, plata y cobre molido.

KALILA Y DIMNA

D. S. Rice dice que un ejemplo de libro ilustrado es el de Kalila y Dimna, cuyos dibujos probablemente se basaron en trabajos zoológicos antiguos. Eva R. Hoffman  agrega que éste sería un trabajo ubicado dentro de la disciplina biográfica.

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Rice dice que es un libro que pertenece al género literario de Adab y que fue traducido por Ibn al-Muqaffa. Éste dijo que el libro poseía cuatro funciones o significados. En primer lugar se utilizaron animales de personajes para que los jóvenes se vean atraídos por sus astucias y tramas. En segundo lugar se utilizaron imágenes con gran variedad de colores y pinturas, para que sea más amena la lectura y para que se considere el gran trabajo con el que había sido realizado el libro. En tercer lugar fue creado para que pueda ser adquirido tanto por reyes como por el pueblo, de esta manera se acrecentaba el trabajo del pintor y del copista. Y por último el cuarto objetivo, serian las filosofías o enseñanzas puestas en boca de los animales.

Kalila y Dimna es una adaptación libre del conocido Panchatantra y esta basada en una versión en pahlevi del siglo VI.

En la introducción del libro, Ibn al-Muqaffa dice que el libro fue completamente ilustrado para el siglo VIII.  El libro tenia un objetivo moral, y las ilustraciones contribuyeron a acentuarlo. Por lo tanto, el libro al ilustrarse aumentó su popularidad.

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FUSTAT

Eva R. Hoffman expone que un número de fragmentos antiguos fueron encontrados en Egipto con esbozos o ilustraciones de una gran cantidad de materias científicas o pseudos-científicas (desde astronomía, a astrología y a zoología).

Se han identificado como manuscritos tempranos del periodo fatimi y también se sugiere que la preeminencia de formas helenísticas en forma y sujeto, se afianzaron en la tradición de los manuscritos.

Una hoja probablemente proviene del libro ¨Discurso acerca de los animales salvajes¨ del autor Ka´b al-Ahbar. En un lado de la página hay una representación en color de un león con versos escritos aun lado y en el otro lado, hay una liebre con el titulo de trabajo repetido con sus últimos versos.

Esta hoja pudo haber sido parte de un texto antiguo naturalista que contenía ilustraciones similares de animales y que fue adoptado por las ilustraciones islámicas en manuscritos, tardíos.

El otro ejemplo es una página cubierta enteramente con dibujos de gallos. Probablemente sirvió como ilustración para un libro zoológico o como un dibujo científico.

Ambos fueron dibujados durante expediciones botánicas. El trazo de los dibujos sugiere textura y profundidad y ha sido asociado con la tradición clásica que sobrevivió en Egipto.

Estas ilustraciones sugieren evidencias de la existencia de trabajos de estudios de los caballos (hipológicos) u otras materias científicas.

EL DESNUDO FATIMI

Eva R. Hoffman nos habla sobre el desnudo fatimi, como uno de los ejemplos de manuscritos ilustrados más importantes. El fragmento es una página con una representación de una figura a cuerpo completa, de genero indefinido que ocupa casi toda la pagina, exactamente 25.5 cm. por 18 cm.

La persona lleva un laúd en su mano izquierda y sostiene una copa en su mano derecha.

La figura es robusta y posee largos rulos negros. Tiene accesorios como joyas, ornamentos en las manos y pies y una banda ondeada para la cabeza.

El perfil blanco del dibujo sigue un bajorrelieve rojo, algunas áreas como la curva de la cara y la parte baja de los abdominales carecen del perfil negro. Cuando la mano roja levantada se perfila en blanco no sigue el bajorrelieve rojo.

El desnudo se identificó como Fatimi datado entre la mitad del siglo X y el XII y en particular, puede estar relacionado con un numero de pinturas fatimis pintadas con barniz y talladas en marfil.

La figura también puede estar relacionada con antiguas formas mitológicas. Por ejemplo los paneles Bacchus de Egipto.

Este tipo de pinturas se puede encontrar en otros trabajos Fatimíes relacionados con el desnudo.

EL CALENDARIO 354 Y LOS DESNUDOS FATIMIES

El calendario 354 era de origen romano y hoy solo permanece en pocas copias. Contiene una variedad de temas incluyendo retratos de cónsules, planetas y alegorías de los meses.

Las representaciones más convincentes del desnudo, en términos de tema y estilo, se pueden encontrar en los meses del otoño: septiembre octubre y noviembre.

En el mes de noviembre encontramos un sistro que se puede comparar con el laúd del desnudo fatimi y también se puede comparar la copa de vino del desnudo con el mes de Septiembre.

Noviembre

Noviembre

Por lo tanto, Eva R. Hoffman concluye que el desnudo fatimi puede ser una página de calendario representando el otoño, o también una pagina de un género, más amplio de los calendarios (los calendarios existían en tiempos islámicos). La desnudez estaba reservada para representaciones astronómicas y científicas o relacionadas a personificaciones mitológicas.

En el libro de astronomía de Abdel Rahman tenemos a los gemelos de géminis que son representados desnudos. También hay desnudos similares, como el de la reina de la isla de WaqWaq (Mauricio) con sus asistentes a un costado.

Las figuras de desnudo también se encuentran en el contexto de ilustraciones mágicas y los objetos de ornamentación como los tatuajes también fueron comparados.

Los ornamentos del desnudo fatimi merecen un examen mas profundo antes de identificarlos.

Octubre

Octubre

Una representación abstracta de la flor que se usaba ubicuamente en el arte fatimi, se puede encontrar en la cerámica de al- Hakim. En una de las mezquitas de al hakim del siglo XI también se puede encontrar.

El material comparativo más convincente del Islam, viene del libro de astronomía de Abdel Rahman patrocinado por el príncipe bushi Adud al -Dawla.

Las ilustraciones desde el siglo XI al XII  mantienen una cierta homogeneidad. Una comparación se puede hacer entre el desnudo fatimi y los gemelos de géminis desnudos. Cuando varios siglos separan estas imágenes.

El desnudo fatimi también puede compararse con la representación de Virgo. Tienen en común la delineación de la cara, manos, pelo, pies y uñas.

Septiembre

Septiembre

CONCLUSION

La aparición de los libros ilustrados no se desarrolló como un fenómeno aislado, sino como parte del movimiento de traducciones de la Dinastía Abbasi. No estuvo restringido a los intelectuales, sino que estuvo integrado a la vida social y política Abbasi.

La traducción de estos trabajos griegos, también fue inspirada por una curiosidad científica y una sed de conocimiento de la cultura islámica en ese momento. Fue entre el siglo IX y XI que se escribieron las producciones principales de ciencia, medicina y filosofía islámica, integrando las tradiciones pre islámicas e incluyendo las griegas.

Ciertas prácticas y mecanismos sociales facilitaron y soportaron estos trabajos académicos y su dispersión. Primero la disponibilidad del papel, que permitía imprimir libros y expandirlos por el territorio islámico. (Libano, Magreb, España, etc.). El precio de los libros que se hacían con papel era alto.

El papel fue introducido a las tierras islámicas desde el Asia Central en el siglo VIII, siendo rápidamente incorporado en las oficinas del gobierno. La evidencia más temprana que se ha conservado, es un manuscrito griego con enseñanzas de los padres de la Iglesia, copiado en Damasco cerca del 800.

Aparte de un manuscrito que ha encontrado recientemente en la librería de Alejandría el investigador Malachi Beit-Arie, el libro más antiguo en árabe es uno que trata sobre los términos dentro de la tradición profética.

En el transcurso de los siglos IX y X el uso del papel comenzó a incrementarse causando que las culturas orales de la región se transformasen en gran parte, en culturas que daban mayor importancia a lo escrito, culturas de los libros.

La industria de los libros ilustrados árabes se desarrollo luego del 1000, como una consecuencia de la mayor disponibilidad del papel en la región.

Jonathan M. Bloom dice que el uso mas frecuente del papel llevó no solo a una producción burguesa de los libros ilustrados, sino que también cambio la forma de pensar y de trabajar de los artistas y arquitectos de la época islámica.

Los manuscritos ilustrados que se han encontrado no eran bocetos usados por artistas de distintas áreas. El papel no jugo un rol importante en el desarrollo de otras artes, en una primera etapa, ya que los artistas directamente dibujaban sobre el medio en el que iban a trabajar y transformar (cerámica). Una excepción es un grupo de alfareros que realizaban una cerámica adornada con caligrafía árabe, esta no tenia un carácter religioso ya que tenía frases como: ¨La deliberación de la acción protege del arrepentimiento¨. Por otro lado eran cerámicas planeadas con anterioridad para saber como decorar la superficie.

En el siglo XI, una copia del libro de historia de Al tabari, costaba 100 dinares, y el diccionario de Ibn Durayd costaba 60 dinares. En ese momento en Bagdad habían más de 100 librerías y los vendedores de libros tenían una sección en el bazar del Cairo.

Además de las librerías reales en Bagdad, Cairo y Córdoba, también habían librerías privadas que florecieron durante el siglo X y XI, con bibliotecarios y copistas equipados con material para escribir y catálogos. Ellos dejaron el campo para la producción manuscrita.

Ninguno de estos manuscritos del siglo X  y IX sobrevive en la actualidad, ya que ellos fueron copiados muchas veces. La preocupación por la traducción y la cadena de garantes aseguro, no solo la continúa copia de estos trabajos sino la preservación exacta en las copias más tardías (Ej: Corán).

Las imágenes de los libros no eran simplemente para embellecer el texto, sino que eran desarrolladas codo a codo con el texto, sirviendo  para ejemplificar el tema.

Ellas no eran copias sino que siempre eran adaptadas a la cultura islámica, a su estética sobre todo. Por ejemplo en el libro de las estrellas de Al sufi, los personajes mitológicos griegos, eran pintados como figuras reales islámicos. Ej: Hércules pasó a ser una bailarina.

Eva R. Hoffman concluye que el ímpetu por los manuscritos árabes, emanado por la esfera académica y el rol principal de las ilustraciones, fue primeramente para ejemplificar el contenido del trabajo. Luego se expandió a manuscritos de otros géneros y se dio una variedad de estilos en el mundo de los manuscritos científicos. Desde el desnudo fatimi, hasta trabajos astronómicos como el de Abdel el Rahman al sufi, hasta trabajos de medicinas.

Como una intersección entre el arte y lo académico, estas ilustraciones tempranas expandieron los modos de representación, en las esferas de artes visuales e intelectuales.

BIBLIOGRAFIA

D. S. Rice, The Oldest Illustrated Arabic Manuscript, Bulletin of the School of Oriental and African Studies, University of London, Vol. 22, No. 1/3. (1959), pp. 207-220.

Jonathan M. Bloom, The Introduction of Paper to the Islamic Lands and the Development of the Illustrated Manuscript, Muqarnas, Vol. 17. (2000), pp. 17-23.

Eva R. Hoffman, The Beginnings of the Illustrated Arabic Book: An Intersection between Art and Scholarship, Muqarnas, Vol. 17. (2000), pp. 37-52

 

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