“Run away when you see me coming and I can only say,

«Not fair – this is not fair»

Miles away, reading, writing books

Look outside with imagination – I’m here and I’m sad”

Not Fair, Piano Magic

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LOW BIRTH WEIGHT

Ay, Londres, cuna de canciones de lluvia. Una parte del corazón atravesada por melancolías distintas, ya no nos sorprende sentirnos mojados por tu música introspectiva. Glen Johnson inicia este rompecabezas musical en 1996, junto a los iniciales Dominic Chennell y Dick Rance, y luego desarma, cambia de piezas y lo vuelve a armar (actualmente con Franck Alba, Jerome Tcherneyan, Alasdair Steer y Angèle David-Guillou). Aire húmedo, olor a nublado, música de vidrios empañados, una melancolía que no es del todo triste, con un concepto particular de lo alegre, se plasma en esta música que es mezcla de pop ambiental, a veces más rock, a veces más indie, pero siempre con ese espíritu de murciélago… si el sol sale esta música se esconde bajo una sombra.

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Piano Magic hace discos poderosos, si el poder puede significar la asociación entre el sonido fuerte y el pálpito. No sabría decir por cuáles recovecos se inspira la búsqueda de esta banda, pero sí que se apega al instinto, a lo que todos sabemos, desafectadamente: “Anything can happen in life – especially nothing, mainly nothing. Once you know that, you’re fine. Once you know that, you can retire. Set your clock by your heart.” Lo que todos sabemos, también, es que hacer música no es simplemente una figura matemática ejecutada por instrumentos. Se puede poner en juego mucho más, y hay un lugar donde la música de Piano Magic siempre te hace saber, incluso, recordar, que estás ahí, jugándote la carne por un alegría, aunque sea mínima.

Como bien dice Enrique Novi, en su nota “El despertar de la fiera” (IndyRock), Piano Magic es “equilibrio entre energía y emoción, entre dulzura y rotundidad, entre ensoñación y contundencia”. Y lo podemos encontrar en todos sus discos; aunque yo particularmente vuelva siempre a dos: “Low Birth Weight” (1999) y “Son de mar” (2001): el primero representa la puerta de entrada (y aunque su último disco “Ovations” no sea su ola más alta, tampoco es una puerta de salida), doce canciones que te pueden hacer llorar sin saber muy bien por qué, pero ahí estás en el agua con ellos. El segundo, “Son de mar”, es un disco instrumental que grabaron para la película, de nombre homónimo, de Bigas Luna: intenso y etéreo y mar, mucho pero mucho mar. Y que no se nos olvide nada.

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www.pianomagic.co.uk

http://www.myspace.com/lowbirthweight

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