Psicóloga social y especialista en psicología junguiana, la autora nos propone una vía alterna para el autoconocimiento y la curación personal y social en tiempos en los que la ansiedad, la depresión y los ataques de pánico son comunes a una inmensa mayoría, así como las inseguridades que enfrentamos como sociedad más o menos emergente.

 

 

LA SOMBRA

La escencia magnífica abarca todos los mundos y a todas las criaturas, buenas y malas y es la verdadera unidad. Entonces, ¿como puede conciliarse el antagonismo del bien y del mal?

Uno de los principales temas o motivos con el que en algún momento nos enfrentaremos en el camino del analizar y comprender nuestros sueños, es el de la sombra.

Jung designó como sombra todos los aspectos ocultos o inconscientes de uno mismo, tanto positivos como negativos, que el ego ha reprimido o nunca ha reconocido, incluyéndola dentro de los cuatro arquetipos principales del inconsciente. La sombra representa cualidades o atributos desconocidos o poco conocidos por el ego, tanto individuales conscientes, como colectivos.

Carl Gustave Jung

Carl Gustav Jung

Cuando queremos ver nuestra propia sombra nos damos cuenta de cualidades o impulsos que negamos a nosotros mismos, pero que puedo ver claramente en otras personas.

Este aspecto no reconocido de toda personalidad no sólo aparece en nuestros sueños, sino que puede expresarse de múltiples maneras.

Puede mostrarse en omisiones o un acto impulsivo o impensado, como también cuando se está cansado, bajo presión o cuando se sufre una enfermedad.

Todas estas expresiones tienen en común que la personalidad sufre un cambio repentino y aparece una personalidad desconocida tanto para nuestros seres cercanos como para nosotros mismos.

En su mayor parte la sombra se compone de deseos reprimidos e impulsos incivilizados que hemos excluido de nuestra propia auto imagen. Estas motivaciones son percibidas como moralmente inferiores para nuestro ideal de que somos o creemos que somos, por lo que también depositamos en la sombra fantasías y resentimientos.

De esta manera la sombra abarca en general todas aquellas cosas de las cuales uno no es consciente.

Estas características personales no reconocidas a menudo se perciben en los demás a través de mecanismos de proyección, el cual consiste en observar las propias tendencias inconscientes en otras personas. Debido a la dificultad de reconocer y aceptar nuestra propia sombra, este mecanismo de proyección es una de las formas más recurrentes y negativas de no trabajar los propios defectos y adjudicar éstos sólo a los demás.

El ser humano proyecta en un mal anónimo, que existe en el mundo, todas las manifestaciones que salen de su sombra, porque tiene miedo de encontrar en sí mismo la verdadera fuente de toda desgracia. Todo lo que el ser humano rechaza pasa a su sombra, que es la suma de todo lo que él no quiere, pero debe ocuparse en forma muy especial de estos aspectos, ya que cuando rechaza en su interior un principio determinado, cada vez que lo encuentre en el mundo exterior desencadenaría en él una reacción de angustia y repudio.

Uno de los efectos más negativos de este tipo de proyecciones de la sombras en otras personas está relacionado con la agitación y conflictos políticos y sobre todo con la guerra.

Las proyecciones de todo tipo oscurecen nuestra visión respecto del prójimo, y destruyen su objetividad, y de este modo destruyen toda posibilidad de auténticas relaciones humanas.

“Hay una desventaja adicional en la proyección de nuestra sombra, una parte de nuestra personalidad permanece en el lado opuesto y el resultado es que constantemente (aunque de modo involuntario) haremos cosas a nuestras espaldas que apoyarán ese otro lado y por tanto ayudaremos inintencionalmente a nuestro enemigo” (M L.VON FRANZ).

Marie-Louise Von Franz

Marie-Louise Von Franz

Sumado a esto la sombra está expuesta a contagios, debido a que la persona es seducida por el anonimato del grupo y se deja llenar por la masa desenfrenada. En esa masa, la personalidad puede expresar lo reprimido o sus aspectos no reconocidos bajo el amparo y aprobación del grupo.

¿Por qué? El inconsciente a través de los sueños nos envía estos mensajes. muchas veces emocionalmente tan perturbadores y tan arduos de analizar y comprender este difícil camino de enfrentar, reconocer, integrar y trabajar con nuestra sombra es necesario para el conocimiento y realización total de uno mismo , proceso al que Jung denominó proceso de individuación total del sujeto.

Existen muchos arquetipos, entre los más importantes se encuentran el arquetipo de la madre, el del ego, el de sí mismo, de la sombra, el de la muerte y de la persona.

Persona eran las máscaras que se colocaban los actores en las obras de teatro de Grecia y Roma clásicas, Jung con este término se refiere a la máscara o pose que todos nos colocamos al interactuar con las personas que nos rodean y que incluye la apariencia personal y los objetos con los que nos rodeamos.

El arquetipo de la sombra, está relacionado con la compensación psíquica y nuestra conciencia.

El arquetipo del ego se construye en base a los ejes razonamiento-sentimiento, evaluación que rige la conciencia.

Jung establece además dos tipos psicológicos escenciales, el extrovertido y el introvertido sentimental e intuitivo; nuestra sombra tendrá características extrovertidas, racionales y reflexivas. En muchos sueños la sombra aparece como portadora de regalos, de objetos que nos hacen falta.

En psicología de Jung, la edad mediana alrededor de los 40 años (marca una etapa de crisis, transición y renovación). El objetivo escencial de la vida que hasta ese momento consistía en recibir de los otros y fortalecer un yo inseguro. Cambia pues el yo ya ha madurado y está satisfecho de recibir. Surge el interés hacia los otros, el desprendimiento y la preparación para la muerte. Si el camino para la individuación se lleva a cabo adecuadamente, surgirá una persona sabia y generosa que disfruta y está satisfecha con su vida y carece de temor a la muerte.

sombras

Al igual que Alfred Adler la terapia de Jung, no es sólo retrospectiva sino también prospectiva, para estos investigadores a diferencia de Freud la pregunta interesante con respecto al inconsciente no es ¿qué ha pasado? Sino ¿qué desea que pase?

La psicología analítica no sólo busca desmenuzar la psiqué en el análisis, sino integrarla en una nueva estructura a través, de la síntesis o función trascendental de la terapia.

En la sombra se encuentran todos los aspectos reprimidos de la personalidad, La personalidad individual, implica una creciente percepción de la realidad psicológica, incluyendo fortalezas y limitaciones personales, aquellos impulsos en su mayor parte oscuros o infravalorados que coexisten sin que el yo consciente les preste excesiva atención, son rasgos de naturaleza emocional que gozan de cierta autonomía y ocasionalmente desbordan la conciencia,, encarnan los impulsos y emociones sombrías, todavía no asimilados tales como los celos, odio y pasión asesina.

Así se muestra la ausencia de reconciliación con la sombra ya que con un proceso de individualización no basta con reconocerla, hay que confrontarla para luego integrarla, si la reprimimos esta sigue en el inconsciente. La sombra no es sólo el lado oscuro de la personalidad, también contiene instintos, impulsos creativos, habilidades y cualidades morales positivas, las cuales también deben ser conocidas y aceptadas.

 

En muchos casos, las personas que ven su sombra, su lado oscuro apartan su vista de ella y huyen, no la enfrentan, luego se ufanan ante los demás de ser buenas, otros interactúan con ella pero la reprimen de manera consciente y otras personas al colocarse frente a su sombra también ven el lado luminoso es decir perciben su sombra y su luz colocándose en el medio. Por ello dice Jung “detrás de los opuestos y en los opuestos está la verdadera realidad que ve y abarca el todo”

En el proceso de individuación se hace necesaria la integración de la sombra, lo cual no sólo consiste en enfrentarse con los contenidos del inconsciente personal, sino además con el problema del mal, como aspecto inseparable del bien, formando ambas las dos caras de la misma moneda. Este proceso requiere de decisión, paciencia y valor.

Es imposible tratar con el mal simplemente evitándolo, nadie puede llegar a la plenitud sin pasar antes por la oscuridad, el proceso de individuación va de la mano con la espiritualidad, ya sea religioso, técnico o doctor, para mantener una constante y cuidadosa atención a la experiencia numinosa hay que tener una actitud que permita vivenciar lo divino.

La oscuridad, puede ser simplemente lo desconocido y no hay que asociarlo con lo malo. De esta manera llegamos al denominado mandala, es decir un símbolo primitivo de la humanidad que simboliza originariamente la dualidad, luz y sombra, lo masculino y lo femenino, como unidad y como totalidad, es decir el mundo de los contrarios al mismo tiempo que el ying y el yang, en él se halla representado gráficamente la confrontación entre la persona y la sombra. (este párrafo está extraído de los conceptos vertidos por Jung y mencionados en un artículo del Dr. Horacio Ejilevich Grimaldi.

“La sombra es la figura oscura que proyectamos por la noche, en las aceras, en las paredes o en cualquier sitio quizás por eso Jung eligió este término, para referirse al lugar oscuro del alma que da cuerpo a nuestra personalidad.”

La persona representa nuestra imágen pública, las palabras obviamente están relacionadas con el término persona y personalidad y provienen del latín que significa máscara que nos ponemos antes de salir al mundo externo. Aunque se inicia siendo un arquetipo con el tiempo vamos asumiéndola, llegando a ser la parte de nosotros más distante del inconsciente colectivo.

En su mejor presentación, constituye la “buena impresión” que todos queremos brindar, el satisfacer los roles que la sociedad nos exige.

Pero en su peor cara puede confundirse incluso por nosotros mismos.

La sombra es el maestro del lado oscuro de la fuerza.

LA MASCARA Y LA SOMBRA

La palabra máscara se refiere a cualquier artificio que tiene como propósito ocultar el rostro del individuo. La raíz francesa masque , le proporciona una doble significación, por un lado es aquello que cubre el rostro y por el otro es lo que le permite transformarse.

La máscara en la psicodinámia individual, representa todos los aspectos ideales del sujeto que la porta, y se forma a partir de la interacción del hombre con el medio social, las varias características van estructurando características que se suponen favorables para la interacción social.

El rol social define satisfactoriamente el concepto de la máscara, la persona en el sentido junguiano, se puede reconocer prestando atención a aquellas características propias que nos son agradables, aquello en lo que ejercitamos continuamente y en lo que nos creemos capaces.

Cabe mencionar que la identificación desmedida impide al sujeto contactar otras características de sí mismo, convirtiéndolo en un ser rígido e insensible.

La máscara se opone a otro concepto psicodinámico, la sombra, Jung caracteriza la sombra como las cualidades ocultas del sujeto, las fracciones no aceptadas por ser moralmente inaceptadas. La sombras corresponde al inconsciente freudiano, donde las pulsiones reprimidas se encuentran encerradas y encadenadas.

La sombra es parte fundamental del individuo, en ella se encuentra la energía necesaria para afrontar el cambio y la reestructuración. El hombre debe aceptar su sombra si desea desarrollarse, de otra manera ésta lo consumirá.

La forma tácita de actuar con la sombra personal es a través de la proyección. Todo lo que odia, desprecia, teme es parte de la sombra personal.

Campbell alude a que la sombra, es representada a menudo por un individuo del mismo sexo con atributos que se consideran deleznables.

LA SOMBRA COLECTIVA

Hoy en día, cada vez que abrimos un periódico o vemos el noticiero, tropezamos cara a cara con los aspectos más tenebrosos de la naturaleza humana. Los mensajes emitidos a diario por los medios de difusión de masas a toda nuestra aldea global electrónica evidencias de continuo las secuelas más lamentables de la sombra colectiva.

La sombra colectiva ( la maldad humana) reclama por doquier nuestra atención: vocifera desde los titulares de los quioscos, deambula desamparada por nuestras calles dormitando en nuestros zaguanes.

Nuestro apetito interno de totalidad – patente ahora más que nuca sofisticado engranaje de la comunicación global – nos exige hacer frente a la conflictiva hipocresía que se extiende por doquier.

De este modo, mientras que muchos individuos o grupos viven los aspectos socialmente más benignos de la existencia, otros en cambio, padecen sus facetas más desagradables y terminan convirtiéndose en. objeto de las proyecciones grupales negativas de la sombra colectiva.

El poder hipnótico y la naturaleza contagiosa de estas intensas emociones resulta evidente en la expansión de la persecución racial, la violencia religiosa y las tácticas propias de la caza de brujas. Es como si los seres humanos ataviados con sombrero blanco intentaran deshumanizar a quienes no lo llevan para justificarse a sí mismos y terminar convenciéndose de que exterminarlos no significa, en realidad matar seres humanos.

A lo largo de la historia, la sombra ha aparecido ante la imaginación del ser humano asumiendo aspectos tan diversos como, por ejemplo, un monstruo, un dragón, o alguien tan monstruoso que tal vez no podamos identificarnos con él.

Una de las principales finalidades de la literatura y el arte ha sido la de mostrar el aspecto oscuro de la naturaleza humana.

Cuando utilizamos el arte o los medios masivos de difusión de masas – incluída la propaganda política – para referirnos a alguien y convertirlo en demonio, estamos intentando debilitar sus defensas y adquirir poder sobre él. Esto podría ayudarnos a comprender la plaga del belicismo y del fanatismo religioso puesto que el rechazo o la atracción por la violencia y el caos de nuestro mundo nos lleva a convertir mentalmente a los demás en los depositarios del mal y los enemigos de la civilización.

Cada familia, al igual que cada sociedad, tiene sus tabúes, sus facetas ocultas. La sombra familiar engloba todos aquellos sentimientos y acciones que la conciencia vigïlica de la familia considera demasiado amenazadoras para su propia imágen y consecuentemente rechaza.

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El lado oscuro de la sombra no constituye una adquisición evolutiva, reciente fruto de la civilización y de la educación sino que hunde sus raíces en la sombra biológica que se asienta en nuestras mismas células. A fin de cuentas nuestros ancestros animales consiguieron sobrevivir gracias a sus uñas y a sus dientes. Nuestra bestia aunque se mantenga enjaulada la mayor parte del tiempo, permanece todavía viva.

Muchos antropólogos y sociólogos, todavía creen que la maldad humana, es el resultado de refrenar nuestra agresividad, de elegir la cultura sobre la naturaleza, y de perder el contacto con nuestro estado salvaje. En esta línea el médico y antropólogo Melvin Konner cuenta en The Tangled Wing la historia de aquel hombre que fue al zoológico y acercándose a un cartel que decía: ”El animal más peligroso de la Tierra” descubrió que se hallaba ante un espejo.

En la antigüedad, los seres humanos conocían las diversas dimensiones de la sombra: la personal, la colectiva, la familiar, y la biológica. En los dinteles de piedra del hoy derruido templo de Apolo en Delfos, los sacerdotes grabaron dos inscripciones, dos preceptos que han terminado siendo muy famosos y siguen conservando en la actualidad todo su sentido. En el primero de ello, “Conócete a tí mismo”, los sacerdotes del dios de la luz, aconsejaban algo que nos incumbe muy directamente: conócelo todo sobre ti mismo, lo cual podría traducirse como conoce especialmente el lado oscuro.

Nosotros somos herederos directos de la mentalidad griega pero preferimos ignorar a la sombra, ese elemento que perturba nuestra personalidad. La religión griega que comprendía perfectamente este problema, reconocía y respetaba también el lado oscuro de la vida, y celebraba anualmente las famosas bacanales, orgías en las que se honraba la presencia contundente y creativa de Dionisos, el dios de la naturaleza, entre los seres humanos.

Hoy en día Dionisos perdura entre nosotros en forma degradada en la figura de Satán, el diablo, la personificación del mal, que ha dejado de ser un dios a quien debemos respeto y tributo para convertirse en una criatura con pezuñas desterrada del mundo de los ángeles caídos.

Marie Louise von Franz reconoce las relaciones existentes entre el diablo y nuestra sombra personal afirmando:”En la actualidad, el principio de individualización está ligado al elemento diabólico ya que éste representa una separación de lo divino en el seno de la totalidad de la naturaleza. De este modo, los elementos perturbadores, como los afectos, el impulso autónomo hacia el poder y cuestiones similares constituyen factores diabólicos que perturban la unidad de nuestra personalidad.”

La segunda inscripción cincelada en Delfos, “Nada en exceso”, es todavía más pertinente en nuestro caso según E.R.Dods, se trata de una máxima por la que sólo puede regirse quien conoce a fondo su lujuria, su orgullo, su rabia, su gula, todos sus vicios en definitiva, ya que sólo quien ha comprendido y aceptado todos sus límites puede decidir, ordenar y humanizar sus acciones.

Vivimos en una época de desmesura: demasiada gente, demasiados crímenes, demasiada explotación, demasiada polución y demasiadas armas nucleares. Todos reconocemos y censuramos estos abusos aunque al mismo tiempo nos sintamos incapaces de solucionarlos.

Pero ¿Qué es en realidad lo que podemos hacer con todo esto? La mayor parte de las personas destierran directamente las cualidades inaceptables e inmoderadas a la sombra inconsciente o las expresan en sus conductas más ocuras. De este modo, sin embargo, los excesos no desaparecen sino que terminan transformándose en síntomas tales como los sentimientos y las acciones profundamente negativas, los sufrimientos neuróticos, las enfermedades psicosomáticas, Las depresiones y el abuso de drogas y alcohol, por ejemplo.

La lista podría ser interminable, pero lo cierto es que podríamos observar por doquier los excesos del crecimiento desmesurado de la sombra.

  • La amoralidad de la ciencia y la estrechísima colaboración existente entre el mundo de los negocios y la tecnología pone en evidencia nuestro deseo incontrolado de aumentar nuestro conocimiento y nuestro dominio con la naturaleza.
  • El interés desmesurado en la maximización de los beneficios y el progreso que se evidencia en el crecimiento a ultranza del mercantilismo.
  • El consumismo, el abuso de la publicidad, el derroche y la polución desenfrenada nos revelan el grado de materialismo existente en nuestra sociedad.
  • El narcisismo generalizado, la explosión personal, la manipulación de los demás y el abuso de mujeres y niños evidencia el deseo de controlar las dimensiones innatamente incontrolables de nuestra propia vida.

Estas facetas oscuras impregnan todos los estratos de nuestra sociedad y las soluciones que suelen ofrecerse a los excesos de la sombra colectiva, no hacen más que agravar el problema.

Hoy en día el mundo se mueve en dos direcciones, aparentemente opuestas, una de ellas se aleja de los regímenes fanáticos y totalitarios mientras que otra se dirige hacia ellos. Ante tales fuerzas nos sentimos impotentes o experimentamos una sensación de culpabilidad por nuestra complicidad inconsciente en la situación en que se halla inmerso nuestro mundo. Hace ya más de medio siglo que Jung describió explícitamente la naturaleza de este vínculo: “La voz interna pertenece a la conciencia cualesquiera fueran los sufrimientos de la totalidad – sea cual fuere la nación o la humanidad de la que formemos parte. El mal se presenta pues en forma individual y debemos comenzar suponiendo que sólo constituye un rasgo del carácter individual.”

Sólo disponemos de una forma de protegernos de la maldad humana representada por la fuerza inconsciente de las masas, desarrollar nuestra conciencia individual. Si desperdiciamos esta oportunidad para aprender o fracasamos en actualizar lo que nos enseña el espectáculo de la conducta humana perderemos nuestra capacidad de cambiarnos a nosotros mismos y consecuentemente, de cambiar también al mundo. El mal permanecerá siempre con nosotros lo cual no significa, sin embargo, que debamos tolerar sus desmesuradas consecuencias.

En 1959 Jung dijo: “Es inminente un gran cambio en nuestra actitud psicológica. El único peligro que existe reside en el mismo ser humano.

Nosotros somos el único peligro pero lamentablemente somos inconscientes de ello. En nosotros radica el origen de toda posible maldad.”

RECUPERAR LA SOMBRA

El descubrimiento de la sombra tiene por objeto fomentar nuestra relación con el inconsciente y expandir nuestra identidad compensando, de ese modo, la unilateralidad de nuestras actitudes conscientes con nuestras profundidades inconscientes.

Según el novelista Tom Robbins “descubrir la sombra nos permite estar en el lugar correcto del modo correcto.” Cuando mantenemos una relación correcta con la sombra el inconsciente deja de ser un monstruo diabólico, ya que como señalaba Jung, “la sombra sólo resulta peligrosa cuando no le prestamos la debida atención.”

Cuando mantenemos una relación adecuada con la sombra reestablecemos también el contacto con nuestras capacidades ocultas. El trabajo con la sombra, un término acuñado para referirnos al esfuerzo por desarrollar una relación creativa con la sombra, nos permite:

Aumentar el autoconocimiento y, en consecuencia, aceptarnos de una manera más completa.

Encauzar adecuadamente las emociones negativas que irrumpen inesperadamente en nuestra vida cotidiana.

Liberarnos de la culpa y la vergüenza asociadas a nuestros sentimientos y acciones negativas.

Sanar nuestras relaciones mediante la observación sincera a nosotros mismos y la comunicación directa.

Y utilizar la imaginación creativa, vía sueños, pintura, escritura para hacernos cargo de nuestro yo alienado.

LOS ASPECTOS SOL Y LUNA (LUZ Y SOMBRA)

Todos tenemos en nuestro corazón el SOL y todos a su vez tenemos SOMBRAS ( LA LUNA).

¿Qué es la luz y qué es la sombra?

La luz: Son nuestras cualidades y potencialidades, éstas costaban a muchos de nosotros verlas o reconocerlas por sentirnos poco merecedores.

La sombra: Es la parte nuestra donde están las lecciones a aprender, por ella no es considerado lo que encontramos como defectos sino como miedos, culpas, resentimientos, exigencias, resistencias. Al ir sacándolos a la luz para superarlos y sanarlos nos vamos sintiendo cada día más luminosos y en paz.

La aceptación de nosotros tal como somos, con nuestra parte de luz y sombra , es la mejor manera de comenzar a amarnos.

¿Cómo es el proceso de encuentro y curación de la sombra?

La primera vez que vemos claramente a la sombra, nos quedamos espantados, entonces algunos de nuestros sistemas de defensa egocéntricos pueden saltar en pedazos o disolverse por completo.

El resultado puede ser, una depresión temporal o un enturbamiento de la conciencia. Este estadio considerado habitualmente por el ser humano, como una especie de fracaso, resulta absolutamente esencial y representa según Jung, el primer contacto con el inconsciente y por consiguiente con la sombra.

Para profundizar realmente en la sombra es necesario movilizar lo que Jung denominaba YO (nuestro centro creativo) y cuando ello ocurre, la depresión no puede quedar instalada de manera permanente. Después de esto pueden tener lugar numerosos cambios, que asumen aspectos notablemente diferentes sobre el individuo en cuestión.

Entonces comienza a emerger el centro real de la personalidad y el ego va estableciendo una relación más estrecha con ese centro. Al hacerlo así, la integración de la sombra es más fácil y menos traumática y no olvidemos que la sinceridad, constituye la mejor defensa contra el verdadero mal y que dejar de mentirse a uno mismo es el mejor de los amuletos.

La curación de la sombra constituye un problema moral

  1. Nos obliga a reconocer lo que hemos reprimido.
  2. Nos hace darnos cuenta del modo en que lo hacemos.
  3. Preguntarnos cuáles son nuestras racionalizaciones?
  4. ¿De qué manera nos engañamos a nosotros mismos?
  5. ¿En qué medida aceptamos nuestros aspectos desagradables?
  6. ¿Cuánta compasión mostramos ante nuestra propia debilidad?
  7. ¿Cuál es nuestra participación en la construcción de una sociedad basada en el amor y en la comprensión de los demás seres?

ALGUNAS PONENCIAS DEL CONGRESO LATINOAMERICANO DE BRASILIA.

EL PRINCIPIO POLAR DEL PENSAMIENTO CHINO

El TAO en China significa tanto camino como sentido, un sentido antes de toda realización y un camino correcto. Del TAO, surgen dos principios fundamentales de la realidad, lo luminoso o YANG y lo oscuro o sombrío o YING.

El ánima, en la idea china está ligada a los procesos corporales, en cambio el ánimus se relaciona con el alma superior.

La teoría de Jung se encuentra atravesada permanentemente por la idea china de Ying y del Yang, desde los principios energéticos hasta los tipos de personalidad, desde la oposición consciente- inconsciente hasta la compensación propia del sueño. Uno de los primeros pasos que se deben dar al iniciar el análisis es el enfrentamiento con la sombra. La sombra no forma parte de la imágen consciente que tenemos nosotros mismos.

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También en el marco social, la sombra se filtra en la discriminación , marginación o en la violencia colectiva.

Por ejemplo, si tomamos la situación de los países Latinoamericanos y Africanos respecto del mundo anglosajón, observamos que prevalece la desnutrición, el analfabetismo y la violencia, quizás porque no son otra cosa que la sombra de los ex colonizadores, que dejaron las máscaras en sus lugares de orígen y explotaron la sombra en los países colonizados. El mundo compensa pero en un solo sentido, si cada país atravesara su propia sombra y la integrara; no necesitaría depositar la basura fuera de su hogar.

EL DIALOGO ENTRE OPUESTOS

La integración de los opuestos simbolizado en los atributos esencialmente en la imágen del casamiento alquímico. El Sol y la Luna, todo es doble, todo tiene dos polos, todo tiene su par de opuestos, los similares y los antagónicos , son lo mismo. Los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado, los extremos se tocan, todas las verdades son medias verdades. ( Hermes Trimegisto). El Kybalion 1998.-

La sombra funciona también como un opuesto invisible, un contrario que aunque funciona todo el tiempo y no se ve. Pero si observamos los efectos en nuestra conducta, vive como otro YO ajeno a uno mismo.

En el transcurso de un análisis La Sombra se manifiesta contínuamente a través de diversos mecanismos.

La proyección, la negación, la represión y la somatización en su aspecto más negativo y en la identificación de su aspecto positivo, cada vez que la sombra aparece nos abre una puerta Así nos dice Jung: “ El encuentro, con uno mismo, al principio es el encuentro con la propia sombra. La sombra es una pasaje, una puerta estrecha y no hay forma de bajar al pozo profundo sin sufrir el dolor del angostamiento que implica cruzarla, pero hay que aprender a conocerse uno mismo.”

Nuestro trabajo con la sombra consiste en desenmascararla, concientizarla y reconocerla como propia, saber que todos contenemos dos polaridades y reconocer ese opuesto invisible, es la tarea para luego poder recorrer el largo camino de la individuación.

EL PROCESO DE LA SOMBRA

En su conferencia del 07/10/2002 en el teatro Opera de Buenos Aires, el Dr. Chopra dijo: “Ustedes están enojados con sus políticos y gobernantes, pero deben saber que ellos son una manifestación del alma colectiva de la Argentina. Es el alma colectiva la que está mal y ella a su vez, es la manifestación de las almas individuales.

Deben trabajar con ustedes mismos, cada uno consigo, para sanar el alma individual; y entonces sanará el alma colectiva de la Nación. El trabajo es, trabajar la sombra para dejar de proyectarla fuera de ustedes, en sus gobernantes por ej. Dice Chopra: “ El proceso de la sombra, es un camino que te llevará a incrementar tu autovaloración y libertad emocional”.

Aprendimos de Deepak Chopra que la iluminación no es volverse algo especial ya que somos sólo lo que buscamos ser. De hecho somos todo, somos el pecador y el santo, el divino y el diabólico, el inseguro y el seguro, el temeroso y el valeroso.

El proceso de la sombra, nos permite hacer la paz con todos los que somos. Porque sólo cuando hacemos las pases con la totalidad de quienes somos nos sentimos lo suficientemente seguros dignos y valiosos para reclamar en el mundo el sitio que nos pertenece.

Como la mayoría de los interesados en estos temas sabe, la sombra contiene todas las partes que intentamos esconder, negar o suprimir. Es el guardián de todos los aspectos que detestamos en nosotros y de las características de nuestra personalidad que juzgamos inaceptables. Nuestra respuesta natural a ese lado oscuro, es darle la espalda.

Negociamos con el para qué? si no nos pertenece, esperando que si lo ignoramos se marchará. Asustados por lo que encontraremos en la sombra, nos hacemos maestros en el fingir y expertos en esconder nuestras cualidades negativas, de los que nos rodean e incluso de nosotros mismos. Una de las interpretaciones de Chopra es la siguiente y dice:”Abrazarla es el mayor acto de amor posible para con uno mismo. Encontrar en nuestro interior compasión para cada una de nuestras partes que hemos juzgado con dureza, detestado o sentido vergüenza y nos abre las puertas a nuevos niveles de paz, confianzas y auto expresión auténtica.”

El proceso de abrazar nuestro lado sombrío nos permite descubrir, los regalos, y la sabiduría escondidos dentro de cada aspecto de nuestro ser, especialmente en aquellos aspectos de los que nos avergonzamos, en lugar de ver nuestras debilidades, nuestra pequeñez, nuestras inseguridades o nuestra rabia como enemigos u obstáculos que nos impiden avanzar en el vida, este proceso nos conduce a abrazar nuestros defectos (como maestros poderosos que en realidad son). Cuando recibimos los regalos que ese lado oscuro nos tiene reservados. Las heridas se transforman en sabiduría y las fallas más profundas se nos revelan como nuestros grandes recursos.

FUNDAMENTACION

¿Podemos realmente no etiquetar, estigmatizar a las personas? Esta es una pregunta inicial, puesto que la mayoría de las corrientes teóricas, nos incitan a evaluar y diagnosticar los comportamientos y/o síntomas en los cuáles se forma un grupo para enfrentar la terapia del mismo.

La idea de normalidad- anormalidad, dentro de las sociedades modernas ha develado un gran problema, no sólo a nivel productivo sino también a nivel de las relaciones, es así como Fromm nos habla de carácter social, el cuál sería el núcleo de carácter compartido por la mayoría de los integrantes de un grupo o cultura, común denominador de personalidad y con una manera de ser que es mayoritaria lo cual no significa que es normalidad.

De esta definición se puede desprender, que existe una serie de comportamientos dominantes. La cuestión es donde está verdaderamente la patología, en la sociedad que niega y castiga lo diferente y estigmatiza. Vivimos en un sistema vivo, dinámico dentro del cual surgen las diferencias en las maneras de ser.

Existe una mirada categorizadora y prejuiciosa con respecto a diferentes situaciones, especialmente las que extrapolan con nuestra escala de valores y creencias.

En estos interrogantes, que claramente cruzan la línea ética es que quiero profundizar con el fin de abrir una nueva mirada y pensar la gran responsabilidad que conlleva ser un profesional de la salud mental, puesto que trabajamos con grupos de personas. Debemos tener en cuenta: la ética y la moral.

Ahora bien, existen normas éticas universales, y que en el caso de la psicología social están plasmadas en el código ético, y además son constantemente difundidas en algunas cátedras universitarias, tal es el caso de los prejuicios, estereotipos y discriminación. (todos forman parte de la sombra). Deberíamos preguntarnos ¿cuáles son las emociones subterráneas e inconscientes que nos empujan a esta opción de trabajar con el sufrimiento del otro? Son verdaderas motivaciones del deseo de ayudar, estamos sanos de prejuicios y discriminaciones, somos de experimentar la enfermedad como una posibilidad existencial? Y además somos capaces de integrarla?, ahí es donde nos convertimos en verdaderos curadores; sin tener la necesidad de hacer uso del poder.

Después de exponer algunos pensamientos sobre la sombra, he descubierto que de una de mis sombras pude encontrar la verdadera luz, ejemplo: la violencia que produce en mí, las injusticias, la gente indigente, los chicos de la calle, los ancianos abandonados, los jóvenes sin contención, por lo que hace que proyecte una acción desde una lugar más operativo, sano y luminoso y encontrar mi verdadera misión en esta vida.

Poder desde un lugar más sano ayudar en la medida de mis posibilidades a aquel que tildan como el enfermo, colaborar con los niños que tienen hambre, cobijar al desamparado y llorar con el que sufre, y ponerme en el lugar del otro, que no es cosa fácil porque despende de la buena escucha que es material para otra oportunidad. Desde este lugar, tengo la convicción que para tener una buena escucha, es necesario usar tres órganos:

  • el oído, por donde ingresa la información.
  • El cerebro, donde intelectualizamos la información
  • El corazón, donde bajamos esa información como un tesoro del Universo.

De esta manera tenemos armado la mitad del rompecabezas, para poder iniciar el largo camino a la curación de estas sombras colectivas.

En definitiva, el proceso de la sombra es una invitación para ir más profundo, “Ver a Dios en todo” y descubrir la belleza de cada aspecto de nuestro ser.

De seguro que lo escondido en la oscuridad de tu sombra, se encuentra lo mas luminoso de tu ser.

BIBLIOGRAFIA

El camino de los sueños- Marie Lousie Franz

El Hombre y sus Símbolos (Ed. Paidós 1999)

Los sueños, El espejo del alma (Ed. Platero 1998)

Conceptos de Manuel Montoya (psicólogo Junguiano que vive en México) s/filosofía de Ernst Junger.

Von Franz (1999) Las sombras y emociones sombrías.

Encuentro con la sombra (Jung – 2001)

Conceptos vertidos por Joseph Campbell

La máscara y la sombra – José Luis Rosas Villacaña

Algunos pensamientos del trabajo presentado en el Congreso LatinoAmericano de Psicología Junguiana realizado en (Brasilia)

Fragmentos de Rodnie Gallean (trabajo realizado en Santiago de Chile s/el consentimiento informado: Un instrumento que fortalece la investigación, sobre la investigación de las voluntades investigador- investigado.

La Ética como mecanismo de autogénesis social, la conducta socialmente aceptada – operacionalidad. En el plano social. Comportamiento de la ética y el esfuerzo, sus sombras.

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