Nutrias rusas

La pelota de tenis apenas pica, es un objeto muy usado.

Acá hay muchas cosas heredadas,

Un cuarto repleto de antigüedades,

Binoculares de guerra

Con aumento que te acerca al futuro

Extendido mil metros al otro lado del campo.

Me los calzo, no hay soldados.

Hay una familia de nutrias. Son grises y,

A pesar de que el aumento me marea,

Puedo diferenciarlas de las liebres

Porque son mucho más lentas

Y tienen las orejas más chicas.

Además, allá hay un lago, tiene sentido.

Cómo aparecieron ahí es un misterio.

Son cuatro nutrias,

Me gustaría nombrarlas aunque no me pertenezcan.

Los nombres rusos son los mejores.

No sé si un ruso estará de acuerdo conmigo

Porque un ruso no encuentra en los nombres en ruso

Ningún sonido especial.

Las voy a llamar: Volodya, Zinaida, Yuri y Yegor

Y voy a volver a visitarlas a la distancia

Desde este campo amigo,

En la batalla por ganar la vida pura y poética.

Voy a volver a contarlas.

Espero que estén todas y nadie las haya cazado.

 

Chinchillas

Ab aeterno se aman

Dos chinchillas – que son como ratones –

Aarónicas ellas, por tenaces

Y valientes como león guerrero.

Dos chinchillas  – que son como ratones –

Beige terciopelo,

Con ojos azules, canicas que se embizcan

De tanto amor.

Dos chinchillas – que son como ratones –

Cola corta, cola larga,

Se esconden, se embizcan y se abrazan

Bajo una orquídea,

Aarónica ella, por caer en manos de nadie,

Por salvarse de ser perfume.

 

Observaciones en un día de verano

Voy a hacer una torta de jazmines
Que su perfume salga del horno
Que borre mi recuerdo del humo.

Mis sobrinos le escribieron una carta a un amiguito.
Sólo dice: TE ODIAMOS.

En el río, todos los chicos son iguales:
Cabezas boyando.
Cualquiera podría ser tu hijo,
Cualquiera podría ser un pez.

Lavé la mesada para matar
Hormigas desubicadas
Arruinan mi buena reputación.

Las plantas que más me gustan
Son las que nacen sin ser concebidas
En cualquier lado
Como en esta baldosa rota.
Son rebeldes, independientes y brillantes,
Nunca morirán por mis descuidos.

El sol (con lo lejos que está)
Me mete el dedo en la nariz
A cada rato.

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Janice Winkler

 

Janice Winkler

Traductora literaria inglés – español, nacida en Buenos Aires en 1980. Entre otros, tradujo al autor estadounidense Paul Auster. Publicó Subterránea (2012), Un Sánguche de Amor (Sacate el saquito, Mar del Plata 2013) y la columna Crema Pastelera en Evaristo Cultural (2013). En 2014, junto a la escritora Cynthia E. Quirós, dictó el taller de escritura en inglés Nonfiction Workshop (nonfictionworkshop.weebly.com), en la librería Alamut. Coordina el taller de escritura en la sección Salud Mental/Adolescencia del Hospital de niños Ricardo Gutiérrez, y colabora como reseñadora para solotempestad.com.

 

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