La reproductibilidad del humanismo

Walter Benjamin en su texto de 1936 La obra de arte en la era de su reproductibilidad técnica desarrolla los nuevos alcances y posibilidades del arte a partir de la capacidad de reproducirla técnicamente, como por ejemplo, la revolución en la literatura a partir de la imprenta, los cambios de paradigma en la pintura con la llegada de la fotografía. Establece bases para pensar al arte desde la obra y a ésta libre ya de su aura, de su unicidad. Benjamin destaca, en relación a la obra que al multiplicarse sus reproducciones, pone, en lugar de su aparición única, su aparición masiva. Y al permitir que la reproducción se aproxime al receptor en su situación singular actualiza lo reproducido. Lo primero a destacar en relación a esta idea es que en el libro Juicio a las brujas y otras catástrofes Benjamin justamente hace esto, actualizar el valor de estas catástrofes en la historia de la humanidad, actualizar su lectura a través del tiempo, dejar a su vez su huella, su reflexión e invocar a nosotros, los interlocutores, para generar también un pensamiento al respecto.

El libro reproduce emisiones de Benjamin en la radio, es interesante en relación a este soporte, la mención que hace Mariana Dimópulos en el prólogo sobre el uso de la radio, uso contrapuesto que hace Benjamin al que, muy poco tiempo después, haría el nazismo.

Esta comparación sobre el uso del poder de comunicación radiofónico, entre Walter Benjamin y el nazismo, renueva su valor si se lo lee en la contemporaneidad, si se lo vincula a los avances en tecnología y comunicación desde Benjamin hasta nuestros días. Si pensamo en el poder de internet, la parcial validez de la información que ésta nos brinda, dejando en el pasado el aún vigente y muy revolucionario televisor. Hoy vemos que toda información se pone en duda, algo que en la primera mitad del siglo veinte era impensado. La reproducción de una imagen está al alcance de todos con un click del mousse, pudiendo descargar, compartir, alterar digitalmente y por lo tanto ya no actualizar, sino convertir, reformular, falsear y mentir, con el fin que cada uno tenga.

En el título del libro podemos ver la dirección en la actualización que realiza Benjamin de los relatos compilados. Pone al juicio a las brujas como una catástrofe, junto a otras dejándo ver su intención humanista, los relatos apelan a la aparición de los razgos constitutivos del ser humano en contextos catastróficos, datos específicos que permiten ver la aberración que puede producir el hombre y sobre las interpretaciones que éstos tienen sobre catástrofes que mucho después fueron reconocidas como resultado del movimiento de la naturaleza, pero en su momento fueron interpretadas como castigos de los cielos.

Es destacable también en la obra de Benjamin sobre la reproductibilidad del arte, la aclaración que hace el autor sobre la inutilidad que tienen los conceptos que él desarrolla para el fascismo, contra su búsqueda y reconocimiento de utilidad para la formulación de exigencias revolucionarias en la política del arte. Entonces que, teniendo él un micrófono abierto donde habla a toda Alemania, elija compartir relatos marginales, como pueden ser los seres humanos a quienes se exterminó acusándolos, con bases absurdas, de brujería, o contando cómo las pandillas de bandidos eran también exiliados de otras tierras que buscaban alternativas para la pertenencia o tal vez la mera subsistencia; hacen de este libro la posibilidad de acceder a un universo personal, periodístico y particular sobre los relatos e intereses que convocan a este nutritivo referente de la filosofía. Benjamin invitaba, en veinte minutos de aire, a que, quienes estaban escuchando la radio descubrieran, del mimso modo que descubriremos los lectores, el lado b de la caída de Pompeya, la toma de la Bastilla en primera persona y a su tan afamado hombre de la máscara de hierro, la historia de un ser humano al que se le condednó a vivir con una máscara dentro de una prisión, hasta su muerte. Las historias compiladas intentan dar cuenta a su vez de razgos característicos de diversas culturas en diferentes momentos de las historia, naturalizándolos como razgos propios de los hombre. No importa a qué cultura se pertenezca, ante la catástrofe somos animales con un instinto de supervivencia atravesado por nuestra cultura y sus prácticas, un instinto depreciado mucha veces por la ambición y el materialismo.

En Juicio a las brujas Benjamin sostiene que ante la catástrofe la técnica encontrará algún remedio y es aquí donde podemos destacar la presencia de elementos que se repiten en sus trabajos y por lo tanto se resignifican. Por un lado aparece la noción de obra, que puede ser de arte, o política, por otro la técnica, para reproducir, actualizar, resignificar, pero también la técnica de reproducción como sistema de dominación, exterminio, uso que le valió la vida a Benjamin y millones más, en tiempos de nazismo o leyes que al ser infringidas por más de la mitad de la población, terminan costando mucho dinero al estado para sostenerlas. A esto apela el autor, piensa la historia, elige relatos concretos que a los oyentes de su tiempo y a los lectores del presente se nos revelan como una cinta de moebius. Asistimos a relatos de la Bastilla como algo extremo, pero cómo es hoy el trato a seres humanos en las cárceles? Sabemos que ante las nubes de fuego y tinieblas que cubrieron Pompeya algún aldeano dejó un registro en madera que decía Sodoma y Gomorra; qué podríamos pensar en la actualidad de las bombas atómicas y de sus consecuencias, o de los desastres naturales que podrían ser leídos como castigo de Dios o como consecuencia de los múltiples intentos por domar la naturaleza y extraer de ella hasta lo último que ésta pueda darnos para enriquecernos o hacer nuestra vida más fácil.

Benjamin nos piensa para que nos pensemos, reproduce para que actualicemos los relatos y las catástrofes, los trae a nosotros con deliciosa precisión, nos atrapa como a niños a los que se lee cuentos antes de dormir, deja en nuestras mentes reflexiones pertenecientes al pasado y por supuesto sumamente actuales.

benjamin brujas

Juicio a las brujas y otras catástrofes: Crónicas de radio sobre inundaciones, terremotos, asesinatos y maleantes.

Autor: Walter Benjamin

Traductor:Ariel Magnus

Editorial: Interzona editora, Hueders.

Nº de pags: 144

Sobre El Autor

Imagen de perfil de Candelita Gomez

Nació en Buenos Aires en 1986. Trabajó durante quince años en diversas puestas en escena como directora, dramaturga, asistente y actriz. Exploró el universo audiovisual, realizó su cortometraje ESTERTOR y escribió otros guiones. Se formó en teatro, dramaturgia, danza Butoh y contemporánea. Colaboró en correcciones y traducciones de guiones de cine, poesía y narrativa. Trabajó durante ocho años en el Museo Nacional de Bellas Artes donde, durante el 2015, produjo el ciclo Bellos Jueves. Actualmente trabaja en la Biblioteca Nacional, se forma como docente en letras y escribe por necesidad vital.

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