Resultaría una necedad ignorar que hay un libro que constituye la summa crítica a la obra shakespeareana, es el volumen de poco más de setecientas páginas escrito por el finísimo y volcánico Harold Bloom, cuyo título pareciera encarnar una desatinada hipérbole: Shakespeare – La invención de lo humano. Y, sin embargo, no es hiperbólico. Aquello que con lúcido denuedo intenta explicar Bloom es que antes de Shakespeare, los personajes de la literatura no cambian, no cambia su relación con ellos mismos, con los otros o con los dioses (basta echarles un vistazo, incluso a vuelo de pájaro, a los personajes de la tragedia griega clásica o, más acentuadamente, a los héroes homéricos para coincidir con Bloom); a partir de Shakespeare, cambian, se desarrollan y se despliegan hasta concebirse de nuevo a sí mismos; con Shakespeare, advienen al ser de sus personajes nuevos modos de conciencia (que, dicho sea de paso, el espectador descubre de manera simultánea con los personajes) y, en ese sentido, Shakespeare inventa lo humano: la mutación permanente a la que es sometido la persona a favor o a pesar de sí misma. Y el arquitecto de esa mutación es Shakespeare: ese “dios mortal”, como lo define Bloom de modo impecable.

shakespeare William Blake

El amor, en cualquiera de sus modalidades (familiar, erótico o social), es transformado por Shakespeare, más que por cualquier otro escritor, en el mayor de los valores dramáticos y estéticos. Los más grandes hombres y mujeres de sus tragedias están hambrientos de destino, no por su relación con el poder del Estado, sino porque sus vidas interiores están asoladas por todas las ambivalencias y ambigüedades del amor familiar y sus penosos desplazamientos. En la obra de Shakespeare (tal y como ocurre en la vida de los hombres y mujeres de carne y hueso) el que ama, sabe. Otelo teme con razón que si deja de amar a Desdémona, el cosmos se convertirá en irremediable caos, y el caos es el elemento natural de Yago, y por ello se alza como un demiurgo malvado, en la contrafigura de Dios. Falstaff, Hamlet, Yago, Cleopatra, Macbeth y Rosalinda son los seis personajes creados por Shakespeare que conducen a la naturaleza humana a algunos de sus límites, y es en este sentido que se le puede atribuir la invención de lo humano. De hecho, el amor de Lear a Cordelia y el de Edgar a su padre y a Gloster es tan desgobernado que hace de Rey Lear la más trágica de las tragedias de Shakespeare. En Hamlet, la revisión (la reinvención) de su personalidad va sustituyendo paulatinamente al proyecto de venganza; tal vez éste sea el ejemplo más claro de cómo Shakespeare reinventa a sus personajes: cambian para reinventarse y se desarrollan para refundarse.

Los bufones de Shakespeare (que merecerían un detallado estudio) marcan el punto de coincidencia entre el escritor inglés y Erasmo en su elogio a la locura, y explica la alusión del poeta Blake en el “Proverbio del Infierno” cuando señala: “Si el bufón persistiera en su locura / se volvería cuerdo”. En más de un aspecto, la función del bufón en las puestas en escena de Shakespeare es análoga a la del Coro en el teatro clásico griego: advierte, anticipa y pronuncia la despojada verdad.

En el universo de Shakespeare, todos somos bobos o villanos, engañados, amados, locos o bufones, pero, por sobre todo, víctimas que alcanzan cumbres sublimes para caer luego por pendientes insondables. Ese monumental espejo que es la obra completa de Shakespeare nos refleja a todos, pero es un espejo ajeno a la indulgencia. Debe ser por ello que, a lo largo de los siglos, el teatro de Shakespeare estimula, horroriza o fascina, pero no deja de ser una escritura infinita, un discurso insobornable que no se acaba nunca.

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Osvaldo Gallone dictará el seminario

UN  SEMESTRE  CON  SHAKESPEARE

-Lectura y análisis de Shakespeare-

  • Julio: Introducción y EL MERCADER DE VENECIA
  • Agosto: ENRIQUE IV (primera y segunda partes)
  • Septiembre: HAMLET
  • Octubre: OTELO y REY LEAR
  • Noviembre: MACBETH
  • Diciembre: LA TEMPESTAD

El Seminario comienza el día jueves 7 de julio, a las 19.00 horas, en EL CAFÉ DEL LECTOR (Biblioteca Nacional: Las Heras y Agüero). No es necesaria la inscripción previa. Contacto: osvaldogallone@hotmail.com

Sobre El Autor

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Osvaldo Gallone nació en Buenos Aires. Es escritor y periodista cultural. Publicó los libros de poemas Crónica de un poeta solo (Botella al Mar, 1975) y Ejercicios de ciego (Botella al Mar, 1976); los ensayos La ficción de la historia (Alción, 2002) y Lectura de seis cuentos argentinos (San Luis Libro, 2012; Primer premio en la Convocatoria Nacional Cuento y Ensayo, 2010). Y las siguientes novelas: Montaje por corte (Puntosur, 1985), La niña muerta (Alcobendas, España, 2011; Primer premio a la Mejor Novela en el III Premio de Novela Corta, 2011), Una muchacha predestinada (V.S. Ediciones, 2014; Primer premio a la Mejor Novela V.S. Editores, 2013), La boca del infierno (Evaristo Ediciones, 2016). Ha ganado diversos premios literarios tanto en España como en Argentina. Y colaborado, como periodista cultural, en medios nacionales e internacionales. Coordina desde hace tres décadas Seminarios de lectura y crítica literaria. Actualmente colabora, junto con la licenciada Dolores Alcira De Cicco, en la revista Evaristo Cultural ejerciendo funciones de crítico de cine y teatro. osvaldogallone@hotmail.com

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