REALIDADES

El micro no venía y yo estaba perdiendo las ganas de esperarlo. Pero, como siempre, esperé un poco más, igual no aparecía, igual me quedé a esperarlo. Siempre pasaba lo mismo, mi inseguridad por irme y que pase...

TREINTA Y UNO

Estaba  muerto. Lo supuse porque cuando pasé con el colectivo, lo vi tendido en el mismo lugar que el día anterior. Me paré, toqué timbre y bajé. Volví media cuadra caminando y me acerqué a él. No estaba dormid...