California. 1959

Empieza con un disparo. Un disparo como la continuación -fallida- de un dialogo por otros medios entre matrimonio de Lily y Everett.

¿Cómo llegamos a esto?

Para eso Joan Didion, en su primera novela, nos lleva veinte años atrás donde irá narrando el deterioro de esa pareja y, al mismo tiempo, de la clase alta de California, donde los apellidos operan como marcas.

Más que el sueño americano, lo que narra es el despertar del mismo. Un despertar cansado, resacoso en el que buscan cosas y descubren que las perdieron en algún momento de la noche, pero aún así tienen la sensación de que todavía las tienen, una suerte de dolor fantasma.

La novela se haya atravesada por una sentimiento de desaparición, de final: de los rancheros, de los personajes mismos, y de ciertas modos de vida.

Gente que se haya en el límite, no hay nada más a donde ir. Atados a la tierra por las que sus antepasados sudaron sangre para mantener, los personajes padecen la incapacidad de conectarse con su historia y la lucha por hacerlo. Se encuentran incapaces de comunicarse con el otro. Se comportan como testigos frente a la erosión. No se entienden cuando hablan entre ellos, pero lo siguen haciendo porque eso es “mejor que hablar consigo mismo”.

Lily es la protagonista del libro. Incapaz de relacionarse con la gente durante la secundaria termina formando una relación con Everett, que pertenece a otra de las familias “patricias” de California. Ella no está segura si lo quiere lo suficiente para casarse con él, a pesar de que Everett representa el tipo de hombre con el que debería “convertirse en esposa”. Esta idea de vacío o falta que ella sufre no desaparecerá con el matrimonio como se supone que tendría que suceder, como es el mandato en esos tiempos. El nacimiento de sus dos hijos no hará más que profundizar esta sensación de estar alienada.

A su vez, la novela explora la degradación de ciertas ideas consideradas inamovibles, especialmente en el caso de Lily, una mujer que no tiene en su identidad conformarse con ser una esposa, aunque cumple con ese rol. Didion explora una idea de mujer atrapada entre hombres. Primero bajo su padre y después con Everett. De hija a esposa. Una mujer que no tuvo tiempo de saber qué quería, ni cómo lo quería. De encontrarse. Y de la lucha por eso mismo.

El río en la noche habla de esa búsqueda, de la frustración y de la claridad -efímera- con la que los personajes llevan a verse a sí mismo. Explora la tragedia de no saber bien quién es uno.

Título: El Río en la Noche

Autora: Joan Didion

Editorial: Fiordo

Traductor: Javier Calvo

312 páginas

Sobre El Autor

Imagen de perfil de Nicolas Ferraro

Diseñador Gráfico titulado por la UBA. Trabaja en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. Participa en RASTROS: Observatorio Hispanoamericano de Novela Negra y Criminal. Como escritor, formó parte de la antología Paganos (Alto Pogo, 2014) con el cuento “La Sangre en las Manos”. Dogo (2016, Del Nuevo Extremo) , su primera novela, fue finalista del concurso Extremo Negro. En 2017, Editorial Revólver publicó "Cruz" Es hincha de George V. Higgins, Donald Ray Pollock, Edward Bunker, James Sallis, Raymond Chandler, Jeff Nichols, James Crumley, Ben Affleck, Daniel Woodrell, Taylor Sheridan, entre otros.

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