Aún mientras los blogs y los paladines de YouTube brillan por su ausencia (y búsqueda de rating y clicks) es bueno recordar a los que se van, desde fuera de esas movidas. En Evaristo Cultural despedimos modestamente a un grande que partió hace pocos días. Isao Takahata. El film con el que el maestro da inicio como director, fue: Horus, El príncipe del sol. Mi preferido. Creo que este, es una gema escondida, muy poco conocida por los seguidores de Miyazaki.

Lo que pocos saben, es que este film retrata una leyenda Ainu. Los Ainu son pobladores originarios de la región de Hokkaido, y tienen hasta su propio idioma. Recuerdo de este film la patente sensación aldeana, y especialmente una flauta imposible de olvidar. También el film fue pionero en la próximas obsesiones del fandom nipón, influenció a quienes dominarían el mundo gamer RPG con franquicias que más tarde derivarían en Final fantasy o Dragon Quest. Infelizmente, Horus es un film muy poco conocido en Argentina. Posteriormente, habiendo participado de Heidi, llega a la adaptación japonesa de un relato perteneciente a la novela de De Amicis, Corazón, la misma que lo llevó a recorrer con un joven Miyazaki, la estación de Retiro, Argentina. Marco: Tres mil leguas buscando a mamá. Que conversaciones entablaban los japoneses Miyazaki y Takahata caminando con cámaras fotográficas colgadas de sus cuellos por la capital porteña, inseparables socios, mientras dibujaban los detalles de dicha estación?

De perfil muy bajo y grán humildad, Takahata también comenzó su carrera de director con una adaptación de Mori Ogai. La literatura japonesa quedó patente en su obra. En otro orden, su adaptación de la historia de Miyazaki: Panda Go Panda no sería más que el embrión de un subsiguiente film por algunos conocido: Mi vecino Totoro. Un fenómeno cultural. Más tarde, habiendo adaptado a Kenji Miyazawa llegó a su ópera prima: La tumba de las luciernagas, adaptación de Nosaka Akiyuki. Alguien tenia que hacerlo.

Gran defensor de la ecología, luego de la colosal y original Pom Poko y la insuperable Only Yesterday, se despidió en un grand finale con La princesa Kaguya. Pude verla en mi proyector personal recostado sobre el futon y sentí que este film esgrimía un profundo suspiro, se trataría de una cantata eterna?. Vale aclarar al neófito que Kaguya, Taketori Monogatari fue adaptada por el director Ichikawa Kon y es una de las historias más clásicas y pretéritas del Japón: La princesa de la luna.

Como productor de la joya de animación conocida como La tortuga roja, pudo cantar en voz de otro, un no japonés, dejando en claro que su legado trascendía a su nombre terrenal y hasta los idiomas: se trata de un film sin diálogo. Como el silente de los Shakya, Takahata comprende que el lenguaje del corazón no es otro que el silencio. “La metamorfosis de Yukinojo” es un famoso guión dedicado al Kabuki, en que un mismo actor realiza diferentes papeles al mismo tiempo, esa múltiple encarnación se denomina en el ámbito kabuki como henge-mono. El mayor socio de Hayao Miyazaki, ha fallecido este jueves 5 de marzo.
Cofundador del estudio más distintivo de animación, Ghibli. Lo interesante de Takahata, ha sido como su estilo y temática lo diferenciaban de Miyazaki, al mismo tiempo, acercándolo. Como si de “Yukinojo henge” se tratase. Quizá para Dios, Miyazaki y Takahata no sean sino uno mismo, en diferentes roles.

Sobre El Autor

Imagen de perfil de Juan Agustin Onis Conde

Ex docente FFyL UBA; Traductor en Japón desde 2007.

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