Jack Cohen vende alarmas a los ricos en la frontera en Estados Unidos, en la frontera con México. Alguna vez fue: policía. Detective. Alguien.

Paloma Flores, encargada de una ONG que ayuda a las mujeres, lo contrata para que investigue unos crímenes al otro lado. Chicas menores de dieciocho que desaparecen. Tres o cuatro días después aparecen. Con las tetas arrancadas y un tiro en la cabeza.

Así es como el buen Cohen regresa a México después de once años, cuando la muerte de su contacto lo llevó a alejarse de todo y lo acercó a la botella, donde todavía era un idealista –o un imbécil–, alguien que quería hacer lo correcto. Ese México donde las chicas se ven obligadas a mentir su edad para empezar a trabajar en las maquiladoras, y donde negarse a lo que propongan sus jefes es terminar en la calle –con suerte, viva–. Y donde el silencio es un medio para seguir viva.

Cohen busca redención. No la suya –no cree en imposibles–, sino la de su contacto. La de esas chicas muertas.

Un Latour pre Southern Bastards nos entrega un dibujo crudo, con sombras duras que tallan los rasgos de los personajes, y a quien el efecto de puntos mecanizados resta potencia a sus claroscuros bien logrados.

Noche Roja podría ser una de esas novelas pulps de la colección Gold Medal Originals que acapararon el mercado en los 50s y 60s, y que contó entre sus páginas con Jim Thompson, Charles Williams y Henry Kane. Oliver nos presenta una novela arquetípica –demasiado de a ratos: el detective alcohólico con pasado tortuoso, que a veces se vuelve prefabricado; el perejil de turno; los políticos detrás–, sin embargo, fruto de su interés en Ciudad de Juárez, le añade un plus diferente y presenta –en especial a los vecinos del norte–, un México que ya no es Tijuana o el lugar a donde los yankees van a descontrolarla, sino el México pobre, donde la impunidad hace que las madres afortunadas sean las que tengan un cuerpo al que llorar, mientras el resto de las chicas sean un cartel de “Desaparecida” amarillándose en un poste de luz.

Título: Noche Roja
Guion: Simon Olivier
Dibujo de: Jason Latour
Traducción: Raúl Sastre
Editorial: Panini Noir

Sobre El Autor

(Buenos Aires, 1986) Trabaja en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. Participa en RASTROS: Observatorio Hispanoamericano de Novela Negra y Criminal. Dogo (2016, Del Nuevo Extremo), su primera novela, fue finalista del concurso Extremo Negro. En 2017, Editorial Revólver publicó Cruz, finalista del premio Dashiell Hammett a mejor novela negra que otorga la Semana Negra de Gijón. Es hincha de George V. Higgins, Donald Ray Pollock, Edward Bunker, James Sallis, David Goodis, Raymond Chandler, Jeff Nichols, Kike Ferrari, Leonardo Oyola, James Crumley, Ben Affleck, Daniel Woodrell, Taylor Sheridan, Vern Smith, Newton Thornburg, Jason Aaron, RM Guera, entre otros.

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