Donald Keene comenzó su prolífica carrera como yamatólogo, en un momento en que fácilmente lograba pasar de un almuerzo con Kawabata a una escueta visita a Tanizaki, continuada con una tarde entera de té, entre risas, con Yukio Mishima.


Sus obras se diferencian en las publicadas en ingl
és o japonés. Dedicó profundamente sus publicaciones al estudio de la cultura japonesa, especialmente en idioma japonés, quizá algo que los yamatólogos hispanohablantes (por ejemplo) jamas priorizaron. Se lo llamó el «Taroukaja de ojos claros» por un personaje de Kyogen que lo refleja como escolar, y en valores propiamente japoneses.
Probablemente «Seeds in the Heart» sea su mejor trabajo en ingl
és.

 

De parte de Mishima recibió noventa y siete cartas, aunque no oficialmente, la cantidad fue superior. Uno de sus trabajos las expone y analiza: solo en japonés. Luego del terremoto de 2011 se mudó a Japón y anunció su renuncia, a la nacionalidad estadounidense.


Como dato anecdótico agregaremos que uno de esos tantos programas televisivos de gente caminando por Tokio, lleg
ó cerca de la casa de Keene. Los vecinos, todos, mencionaban que, sabían muy bien que el ahí vivía. El programa, divertido (algo tonto) de tono jovial toco el timbre. Nadie respondió. A pocos meses de la primera abdicación en vida por un Emperador Japones, como dicta la tradición, se adelantó al viaje.

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