Un robo a un banco termina complicándose. Y hay muertos.

Anna incluida.

Gage, su esposo, buscara venganza. Su pista es el rastro informático que dejó Jimmy Stowe, un hacker, que planea dejar la ciudad, llevándose un vuelto que no le pertenece. Pero Gage tiene otros planes para él. Y los miembros de su antigua banda, también.

El problema es que los de su antigua banda llegan primero, quieren respuestas. Y aquello que se robó, más que nada. Lo están matando cuando llega Gage, pero ya es tarde para salvarlo. Stowe se muere con la única esperanza de que Gage salve a Rachel, su prometida. Mantenerla a salvo le da lo mismo a Gage, pero cargarse a los que mataron a su esposa se parece bastante a pactar ese trato.

No tardará en sumarse a la aventura Fletcher Cobb. Un ex compañero de la fuerza de Gage, con ganas de llevarse el botín.

Después habrá tiempo para persecuciones y acción. Y poco más.

Justin Jordan, el guionista de la serie, la definio de esta manera:

No sólo se trata de Gage boleteando gente, a pesar de que eso está. Hay un montón de diferentes tipos de criminales cruzándose unos con otros, todos tratando de llegar a sus metas que van desde sobrevivir a obtener su MacGuffin, valuado en millones.
Gaga es básicamente una mezcla de ira y culpa. Se culpa a sí mismo, lo cual no es totalmente incorrecto, por la muerte de su esposa y se encuentra en una misión suicida para matar a todos los que tuvieron que ver con su asesinato. Mientras consiga eso, no le importa si vive o muere.

El problema es que se queda en los huesos de la historia, hay cliché a patadas, y las relaciones entre los personajes no terminan de definirse bien. Recuerdo haber leído el formato unitario del comic donde venían comentarios de Justin que manifestaban su amor por el género, entre ellos Elmore Leonard y Richard Stark. El amor por el género está, pero no ha sabido dotarlo de algo más. Hay buenos personajes, tanto principales, pero secundarios, pero son promesas que nunca dejan de serlo.

Lo que consigue el aprobado a esta historia es el bueno de Matteo Scalera, que simplemente aporta unos dibujos más que interesante y niega una máxima de que dice que no puede haber persecuciones ni en libros ni en cómics, y Scalera dice: hold my beer. Y la rompe toda.

Sumado a eso, el color que aporta Moreno Dinisio es un gran complemento en el apartado gráfico. Tanto que uno ve las páginas, esos dibujos y quisiera que esos cartuchos o globos de texto aportaran algo más.

Dead Body Road es una de tiros, es pochoclo en formato historieta. Y no está mal, claro.

Sobre El Autor

(Buenos Aires, 1986) Trabaja en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno. Participa en RASTROS: Observatorio Hispanoamericano de Novela Negra y Criminal. Dogo (2016, Del Nuevo Extremo), su primera novela, fue finalista del concurso Extremo Negro. En 2017, Editorial Revólver publicó Cruz, finalista del premio Dashiell Hammett a mejor novela negra que otorga la Semana Negra de Gijón. Es hincha de George V. Higgins, Donald Ray Pollock, Edward Bunker, James Sallis, David Goodis, Raymond Chandler, Jeff Nichols, Kike Ferrari, Leonardo Oyola, James Crumley, Ben Affleck, Daniel Woodrell, Taylor Sheridan, Vern Smith, Newton Thornburg, Jason Aaron, RM Guera, entre otros.

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