Primera pregunta: ¿puede la mediocridad derivar en genialidad? Segunda pregunta (o primera reformulada): ¿puede lo imperfecto terminar por erigirse en perfección? The Wild Storm, la brillante historieta de Warren Ellis y John David-Hunt, responde que sí.

La línea de historietas Wildstorm, creada por el dibujante Jim Lee, fue, en líneas generales, mediocre. No se trata de que fueran bazofias, sino que apuntaban demasiado a la espectacularidad visual y de argumento: grandes escenas de acción y argumentos que casi siempre iban por el lado conspirativo. El tiempo pasó, y dejó como testimonio que hoy casi ninguna de esas historietas puede leerse sin la sonrisa de quien se encuentra ante lo que envejeció mal.

Cuando Lee le encargó al guionista Warren Ellis, hace un par de años, que reflotara aquella línea editorial -ahora entroncándola con el corpus de DC Comics-, las esperanzas no eran demasiadas. Nada hacía prever que el autor tomaría ese universo, lo compactaría (en el buen sentido), le otorgaría una lógica y terminaría por desarrollar una obra brillante y potente como The Wild Storm.

Ellis toma un conjunto de personajes de los distintos títulos que poseía Wildstorm y los transforma en otra cosa. Toma también la lógica narrativa paranoide de la línea original, y la maximiza. The Wild Storm habla de cuatro grupos que se enfrentan en las sombras (y no tanto) de la humanidad: un organismo de inteligencia dedicado a controlar todo lo que ocurre en la Tierra, otro que hace lo propio en la órbita terrestre, otro de extraterrestres que viven infiltrados en el planeta y un último compuesto por los outsiders, con superpoderes o superentrenamientos. Esto que se detalló, que podría tranquilamente derivar en una pavada, en la edificación de Ellis se transforma en un crescendo narrativo perfecto, que en ningún momento titubea (ni él como autor ni tampoco el lector) con la proliferación de personajes, organismos e intenciones.

Tan seguro está el autor de que puede domar la complejidad de lo que narra, que casi no recurre a los cuadros explicativos en los veinticuatro números que componen la historia (y que podrían haber continuado en una miniserie de seis dedicada a los WildC.A.T.S., de no haber sido cancelada antes de su publicación por el recientemente despedido Dan Didio). Con diálogos precisos, en muchos casos acépticos, carentes de emociones, Ellis retrata con frialdad (una frialdad que no duda cuando entregarse a lo emotivo, en momentos escasos pero precisos, que maximizan lo que ocurre) cómo se descascara un orden imperante, cómo se lo pone en jaque y cómo, en definitiva, surge uno nuevo, si se quiere más caótico.

Para acompañar al autor, está el dibujante John Davis-Hunt. Quien no solo es extremadamente eficaz (en la narración, en la estética, aunque parezca faltarle un poco para ser un gran portadista), sino que se mantiene como el único dibujante a lo largo de toda la saga. Esa uniformidad de estilo le agrega coherencia a lo que narra Ellis, y entre ambos parecen conformar un dúo donde cada uno saca lo mejor del otro.

Una historieta perfecta. Podrá decirse que no posee el vuelo de Watchmen (lo cual es cierto), que no tiene tanto para decir. Pero debe reconocerse que lo que se propone, lo cumple de la mejor forma posible: sin ceder en su inteligencia a la voracidad del mercado de las publicaciones, sin perderse ante las múltiples tramas que se desarrollan, sin resignarse a ser un mero producto.

 

The Wild Storm

Guión: Warren Ellis

Dibujo: John Davis-Hunt

Editorial: DC Comics

Números: 24

Sobre El Autor

Escritor, periodista y licenciado en sociología, Diego Grillo Trubba ha ganado diversos premios de relato y novela, destacando entre su obra títulos como Los discípulos o Crímenes coloniales.

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