Para el cierre de un año durísimo, la editorial audisea presenta una edición bilingüe del Infierno de Dante, en impecable traducción de Alejandro Crotto, con dibujos de Julián de la Mota, y notas del traductor que acompañan amorosamente la lectura de un poema luminoso e insoslayable, que lleva más de siete siglos andando, y tanto ha calado en nuestra cultura. La fuerza imaginativa y poética de este texto, que nos llega ahora con renovado ritmo rimado, hacen de su lectura una experiencia memorable.

 

 

“POR MÍ SE LLEGA A LA CIUDAD DOLIENTE, 
POR MÍ SE LLEGA AL ETERNO DOLOR,
POR MÍ SE LLEGA A LA PERDIDA GENTE. 

LA JUSTICIA INSPIRÓ A MI CREADOR,
FUI POR PODER DE DIOS AQUÍ EMPLAZADA, 
POR SU SABIDURÍA Y POR SU AMOR. 

ANTES DE MÍ NO HUBO COSA CREADA
SINO LO ETERNO, Y SIEMPRE DURARÉ.
TODA ESPERANZA DÉJENLA EN LA ENTRADA”.

 

 

 

 

 

 

¿Por qué la Divina Comedia hoy?

 Siempre es un buen momento para leer la Comedia. Es un clásico, o sea: un texto que nos enfrenta con nuestra propia vida.

A partir de la traducción fundacional de Bartolomé Mitre, de 1894, en Argentina arranca una tradición que pasa por Francisco Soto y Calvo, Ángel Battistessa, Antonio Jorge Milano, Jorge Aulicino… ¿Cómo leés ese recorrido?

La verdad es que no soy para nada un experto en las traducciones argentinas de Dante. Agrupo en mi cabeza las traducciones que conozco más bien según la estrategia que utilizan, y no según la nacionalidad: la de Mitre va con la de Crespo, que son rimadas; la de Battistessa con la de Micó, en endecasílabos sin rima; la de Aulicino con la de Pinsky, que buscan nuevos modos de encarar la cuestión de la forma…

¿En qué sentido pensás que tu traducción se inscribe en esa tradición?, ¿qué te propusiste con esta traducción?

Idealmente, traté de empaparme de lo mejor de las distintas estrategias e inventar una forma nueva que tensara al mismo tiempo los dos polos: el de la claridad narrativa y el de la fuerza formal. Lo que quería lograr era claro: que la gente que no sabe italiano pudiera vivir lo que vivía yo una vez que entré a la poesía de Dante.

Dentro de la cultura y las letras argentinas, este poema ocupa un lugar central. No tenemos una tradición de traducciones de Homero o de El paraíso perdido de Milton, por dar ejemplos. Y al mismo tiempo participa de los imaginarios de autores como Echeverría, Borges, Leopoldo Marechal… ¿Por qué pensás que se da ese fenómeno? Porque el texto atraviesa no sólo a las letras sino que alcanza también la tradición popular, leía hace muy poco que Maradona pidió explícitamente que en su museo estén representados, al modo de la Divina Comedia, los mundos en los que vivió: Infierno, Purgatorio, Paraíso. Es un buen ejemplo del caso.

Dante es muy querido en todo el mundo; y en la Argentina, debido a la inmigración italiana, ocupa un lugar muy especial. Además el libro cuenta un viaje por los tres reinos ultraterrenos, que están totalmente vivos (ya sea de manera literal o simbólica) en nuestro imaginario. Si no me equivoco, la primera razón (el lugar de la cultura italiana en nuestra cultura) explica que nos sea un libro más cercano que el de Milton, por ejemplo. Y lo de la vigencia de los reinos ultraterrenos quizá nos lo acerque más que a la Ilíada. Claro que todas estas dudosas hipótesis no deberían distraernos de lo principal: el éxito y la vigencia de la Comedia a lo largo de los últimos siete siglos se deben a que es un libro extraordinario, vivo y lleno de poesía.

 

¿Cómo abordaste la traducción? ¿Cómo narra la rima? Hablanos del endecasílabo.

El poema en italiano está escrito en tercetos endecasilábicos de rima consonante encadenada, y eso produce un efecto muy claro en la lectura: en el ritmo de los endecasílabos, cada terceto va mediante la rima del verso del medio engendrando el terceto siguiente, y es como si la progresión narrativa de la historia sucediera desde la forma… En la traducción me permití distintos tipos de versos de la familia del endecasílabo (o sea, hay también por ejemplo eneasílabos y tridecasílabos) y mantuve la rima encadenada pero permitiéndome variaciones de rima. Claro que todo esto no tiene mayor importancia, salvo para quienes amamos la poesía desde adentro, para decirlo de algún modo; es como digo en la introducción: “si todo salió bien, los detalles técnicos pasaran en seguida en la lectura a un segundo plano. Lo que hace que Dante sea Dante empieza cuando la forma se desvanece en su cumplimiento, abriéndonos su poesía…”.

Contanos de la imaginación poética y del tono íntimo del Infierno.

 Me imagino que te referís a otra cosa que digo en la introducción, sobre que una de las cosas más extraordinarias del libro es el cruce entre la imaginación poética y el tono íntimo. Es así, Dante tiene una fuerza imaginativa totalmente desbordante, imagina lugares, detalles de esos lugares, matices psicológicos de los condenados que se cuelan en los diálogos, es como si de verdad hubiera vivido todo eso, y al mismo tiempo, con el recurso de narrar en primera persona, nos acerca a él, nos narra con un tono de humilde intimidad ese viaje. Está muy bien logrado ese cruce.

 ¿Trabajaste en conjunto con Julián de la Mota, el dibujante? ¿Cómo nace este proyecto? Otra característica de la poesía de Dante es su increíble plasticidad, y mientras iba traduciendo lamentaba no saber dibujar, te dan todo el tiempo ganas de poder dibujar eso que se lee… Hablé entonces con el editor, Lucas Brockenshire (quien, por cierto, hizo tanto por este libro), y nos pusimos a buscar un artista para ofrecerle hacer dibujos para la edición. Teníamos una lista de cinco o seis nombres que nos pasó Eduardo Stupía, y cuando llegamos al trabajo de Julián los dos coincidimos en que era perfecto. Nos juntábamos después con él a charlar de las escenas posibles, e iban a ser once dibujos y al final fueron como veinticinco… Algunas tardes fuimos con Lucas a corregir el texto al taller de Julián mientras él dibujaba, la verdad es que todo eso fue una felicidad.

¿En qué sentido el poema de Dante es gozo y es verdad?

En el sentido en que la poesía es gozo y verdad. Pero creo que eso no se puede explicar, es algo que se siente cuando se la lee o escucha.

 ¿Cómo animarse a entrar al Infierno?

Es bueno tenerse paciencia y darse tiempo, porque es un texto exigente, pero lo fundamental es sencillo: conseguir una buena traducción, y leer.

 

Sobre El Autor

Licenciada y Profesora en Letras por la Universidad de Buenos Aires. Escribe poesía, literatura infanto juvenil, y se dedica también a la dramaturgia. Se formó como actriz con Carlos Gandolfo, Augusto Fernándes y Pompeyo Audivert, entre otros maestros. Da clases de literatura, talleres de escritura y de teatro. Co-fundadora y Jefa de Redacción del portal Evaristo cultural, es editora del sello Evaristo Editorial. Como periodista cultural, colaboró a su vez en diversas publicaciones (Revista Crítica de la Universidad Autónoma de Puebla -México-; Agulha Revista de Cultura -Brasil-; Hablar de Poesía -Argentina-, entre otras). Se dedica también al trabajo social. En 2019 recibió la Beca Creación del Fondo Nacional de las Artes para su proyecto Poéticas de la percepción / Entrevistas sobre poesía, actualmente en desarrollo. Es parte del equipo de Gestión y políticas culturales de la Biblioteca Nacional Mariano Moreno.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Ir a la barra de herramientas