DOS VECES

Dos veces lo vi llorar al viejo en toda mi vida. La primera fue cuando yo era un pibe, al lado del cajón de la nona. No le sóltó la mano en toda la noche, por más que de a ratos el cansancio y la tristeza lo ve...

EL FANTASMA

El tren silbó su señal y partimos. Yo me había apurado por acomodarme junto a la ventana, más para descansar sin ser molestado que para apreciar el paisaje. Dejé el asiento del pasillo a mi mujer. Pronto com...