Una narración mordiente

La novela El punto olivina y los cordones de zapatos de Carlos Martín Eguía, publicada por Añosluz Editora en el año 2020, no es lo que parece. Se inicia con la historia de El Zequi, un joven que huye después de poner fin a una situación de violencia doméstica, y lo que ocurre después nos sumerge a los lectores en un universo inesperado, una suerte de Aleph guardado celosamente por los hermanos Iparralde en la casona en la que viven.

La forma en que se conjugan estos personajes nos habla de la maestría de Eguía para urdir historias en las que el contraste pone el lenguaje en tensión.

La presencia de lo borgeano es aquí algo más que un homenaje. Mucho más que un homenaje. El punto olivina y los cordones de zapatos invita a recorrer los intersticios de los rumores a través de un hilo de plata que, al mismo tiempo que indica la salida del laberinto, propone una ingravidez espacial, una cámara que se aleja, unos personajes que se suspenden y una casa que se resiste a desaparecer.

Con una escritura vertiginosa y poblada de adjetivos, se abre una historia paralela, la de un escritor neurótico cuya novela lo devora y lo lleva a los límites de lo soportable.

Las diferentes voces proponen un juego novedoso y ofrecen otras perspectivas de lectura. La novela de Carlos Martín Eguía es un recorrido formidable para quienes disfrutan de una prosa impredecible.

Elegimos tres fragmentos que permiten un acercamiento al estilo del autor:

“Fanático de Borges, el lector crónico de su obra durante más de treinta años, pulía una biografía sobre él que estaba en camino de edición, corregía por tercera vez el manuscrito de 1.800 páginas. Desde los diecisiete, en una tarde lluviosa del año 1981, cuando leyó ´Al horizonte de un suburbio´, no cesaba de explorar el universo del escritor argentino por antonomasia”

“El otoño de 2015 comenzó con torsiones y achicamientos raros del espacio. La habitación en la que se alojaba desde la noche del día en que mató al dealer y regente de planes ya no se parecía a un cubo, era similar a un globo terráqueo que encogía a un ritmo de metodología extrema, un milímetro por minuto”.

“En literatura cuando los animales hablan se dice que es una figura llamada ´prosopopeya´, me comenta Sara Lía. Anoche volví a soñar con el zorzal colorado que entraba por mi ventana, me hablaba, luego hacía su demostración de vuelo para volver a decirme lo mismo de la otra vez. Este sueño repetitivo me inquieta”.

 

 

Título: El punto olivina y los cordones de zapatos

Autor: Carlos Martín Eguía

Fotografía de tapa: Gabriel Rossi

Editorial: Añosluz Editora

114 páginas

Sobre El Autor

Emilene Teresita Nuñez Campos nació en Asunción del Paraguay en 1985. Es Profesora y Licenciada en Español. Lengua Materna y Lengua Extranjera recibida en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Tiene estudios de Posgrado sobre Antropología (UNC), Cultura Contemporánea (UNC), Filosofía Latinoamericana (UCC) y Estudios de Género (FLACSO). Actualmente cursa el Doctorado en Semiótica en la UNC. Su línea de estudio es sobre Análisis del Discurso y teoría queer. Trabaja como docente de Lengua y Literatura y da talleres sobre Biopolítica y Género y clases particulares de escritura académica, elaboración de tesis, gramática y literatura. Contacto: emileneteresita@gmail.com

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