“Sabía que podía estarle agradecida a la señora Guinea, sólo que no podía sentir nada. Si la señora Guinea me hubiera dado un pasaje a Europa, o un viaje alrededor del mundo, no hubiera habido la menor diferencia para mí, porque donde quiera que estuviera sentada –en la cubierta de un banco o en la terraza de un café en París o en Bangkok- estaría sentada bajo la misma campana de cristal, agitándome en mi propio aire viciado”.

La campana de cristal es el relato de la caída de Esther Greenwood en una depresión voraz que comienza con una angustiante falta de voluntad que la tiene sin poder dormir, comer, leer o escribir y la mantendrá encerrada entre sus propias sombras a lo largo de un año. Es el relato de su experiencia psiquiátrica, enmarcada en los diálogos con el doctor Gordon, su internación, sus variados intentos de abordar la muerte (ahogándose en el mar, ahorcándose, cortándose las venas), su encuentro con la doctora Nolan, y las diferentes experiencias con esa máquina “lista para sacudirme hasta la médula y sacarme de mi propia piel”, que van desde el asco por “los relámpagos azules, las sacudidas y el intolerable ruido”, hasta la paz de un profundo y húmedo sueño donde todo el calor desaparece y la campana de cristal pende “suspendida, a unos cuantos pies por encima de mi cabeza”. Así, los electroshocks que la protagonista comienza a recibir tres veces por semana se convierten en una gran bocanada de aire que la dejan abierta al aire que circula.

Esta, la única novela de Plath, tiene sin duda rasgos marcadamente autobiográficos, en tanto remite de forma muy emocional a sus intentos de suicidio, su internación psiquiátrica en el Hospital McLean, y su posterior recuperación.

Si bien la autora publicó en vida sólo uno de sus libros –The Colossus-, póstumamente se han editado -además de esta novela- Ariel, Crossing the water y Winter Trees. La edición de sus Collected Poems obtuvo, en 1981 –dieciocho años después de que se suicidara asfixiándose con gas- el Premio Pulitzer, convirtiéndola así en la primer poeta en ganar este premio póstumamente.

Si bien Sylvia Plath es, sin lugar a duda y por sobre todas las cosas, poeta – y una de las poetas más importantes de la Norteamérica del siglo XX-, La campana de cristal se destaca por dar cuenta, desde una sensibilidad muy aguda, de una de las experiencias más vitales de su autora.

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Título: La campana de cristal

Autor: Sylvia Plath

Traductor: Elena Rius

Editorial: Edhasa

381 páginas

Sobre El Autor

Licenciada y Profesora en Letras por la Universidad de Buenos Aires. Escribe poesía, literatura infanto juvenil, y se dedica también a la dramaturgia. Se formó como actriz con Carlos Gandolfo, Augusto Fernándes y Pompeyo Audivert, entre otros maestros. Da clases de literatura, talleres de escritura y de teatro, y dirige una Compañía de teatro adolescente. Jefa de Redacción durante años del portal Evaristo cultural, es actualmente editora del sello Evaristo Editorial. Como periodista cultural, colaboró a su vez en diversas publicaciones (Revista Crítica de la Universidad Autónoma de Puebla -México-; Agulha Revista de Cultura -Brasil-; El ojo de la tormenta, y Metaliteratura -Argentina-, entre otras). Desde su rol docente, se dedica también al trabajo social.

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