Amor deseante, máquina de desconsuelo.

La separación de los espacios diferenciados como público y privado, existe desde que existen las sociedades. En la tragedia griega aparece recurrentemente esta dicotomía donde el ámbito de lo privado debe ponerse al servicio de la vida pública, dado que ésta constituye el espacio común y la polis encuentra su fin último y virtuoso allí, en la idea de bien común. Con el desarrollo de la civilización esta concepción fue cayendo hasta invertirse casi completamente. Freud sostiene en El malestar en la cultura que en tanto vivamos en sociedad seremos individuos infelices. En el mismo texto desarrolla que  cuando nos enamoramos es cuando estamos en la máxima condición de vulnerabilidad. Exponiéndonos al vínculo romántico estamos conjugando nuestro ámbito más íntimo con la esfera del otro. Cuando nos vinculamos sentimentalmente nos exponemos, a través de prácticas, de actos, gestos. Nos dejamos ver, mostramos nuestra manera de amar y por lo tanto se evidencia nuestra ética amatoria; que es una parte más de nuestra paxis de vida. Somos lo que hacemos, amamos desde cómo y quienes somos.

En Deseos y desconsuelo de Flaminia Ocampo, habita esa dicotomía. El ámbito privado de personajes extraordinarios es expuesto para reconfigurar a identidades consagradas a través de la historia, como sujetos que también son en la forma que eligieron de amar. A favor o en contra de la imagen pública, social, con la que se los identifica, aparecen aquí desde sus prácticas amatorias.

Flaminia Ocampo es conciente, al hablar de la vida amorosa de personajes reconocidos, de que éstos suelen ser blanco de fantasías propias de los narradores de anécdotas y autores de biografías, tanto como protagonistas de mentiras imaginadas por los indiscretos allegados. Aún así avanza en las historias del corazón de grandes nombres, Che Guevara, el matrimonio Clinton, Woody Allen, Simone Weil. Las historia románticas están, en cada caso, puestas en contexto. No son leídas como un hecho aislado, no suceden como un paréntesis, están ahí para hablarnos de estos sujetos, que en su pasiones y pulsiones deseantes, se humizan, vuelven a ser leídos como personas. Se despegan de la abstracción del nombre en vínculo con sus logros públicos, aunque sin olvidarlo por completo.

Por otro lado, el libro deja a flote, con cada historia, una posible lectura del amor como campo político. Tomando en cuenta que el amor o vínculo amatorio tiene diversas formas de ser llevado a cabo. En sus diversas posibilidades de manifestarlo, en sus distintas prácticas, comportamientos, se deja ver una inclinación ideológica. Mientras que en algunos casos, estas inclinaciones se contradicen radicalmente con la ética practicada en el ámbito público, en otros se presentan como posible revelación y en algunos incluso, como un ámbito de empoderamiento.

La autora al hablar de amor también habla de sociedades, de historia. Los relatos amorosos son siempre puestos en su contexto, por lo tanto, lo íntimo se presenta siempre en relación con la sociedad donde sucede.

Hay, en este libro, un permanente mutar en la concepción del amor, según el contexto y pasaje amoroso a desarrollar. Ahí aparece Flaminia, su voz, su mirada atenta a cada entorno, pero su voz al fin. El libro da cuenta a su vez de un trabajo de pesquisaje profundo. Muchas biografías habitan en Deseos y desconsuelos, muchas versiones de muchas vidas construyen esta compilación de amoríos. Amor en casi todas sus formas y posibilidades. Amor al prójimo, amor erótico, amor idílico, amor enfermo.

Para Gilles Deleuze el deseo nunca es natural, para Federico García Lorca es muy difícil inclinar las pasiones naturales. Para la Biblia, el amor todo lo puede. Tantas posibilidades como tipos de amor, como sociedades donde se ama, sujetos amantes, modos de amar… Contra lo físico del deseo pasional, aparece en cada caso el esfuerzo por torcer las inclinaciones deseantes o sociales de las historias elegidas para componer este libro.

Cuerpos débiles para mentes potentes, amores retrógrados para mentes revolucionarias, el desconsuelo ante la corporalidad de los vínculos concebidos en el alma. El quiebre de la idealización por el amor, por los grandes refentes ideológicos. Historias que parecen de ficción en su potente superación de lo que socialmente se concibe como realidad.

Flaminia-Ocampo---Deseos-y-Desconsuelo

Nombre: Deseos y desconsuelo

Autor: Flaminia Ocampo

Editorial: Victoria Ocampo

Nº de pags: 120

Sobre El Autor

Imagen de perfil de Candelita Gomez

Nació en Buenos Aires en 1986. Trabajó durante quince años en diversas puestas en escena como directora, dramaturga, asistente y actriz. Exploró el universo audiovisual, realizó su cortometraje ESTERTOR y escribió otros guiones. Se formó en teatro, dramaturgia, danza Butoh y contemporánea. Colaboró en correcciones y traducciones de guiones de cine, poesía y narrativa. Trabajó durante ocho años en el Museo Nacional de Bellas Artes donde, durante el 2015, produjo el ciclo Bellos Jueves. Actualmente trabaja en la Biblioteca Nacional, se forma como docente en letras y escribe por necesidad vital.

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