Todo verdadero lenguaje es incomprensible.

Antonin Artaud

 

Esta red no es vista por todos. La interconectividad de los fenómenos remite a la noción de enlace entre todos y todo. Todo es Dios. Entender que a la vista ocular estamos separados, solo a nivel metafísico es importante para comprender el verdadero tejido de la realidad. Romper con aquello de docta Ignorantia. Comprender que hasta con quienes despreciamos, estamos íntimamente conectados. Cuando Indra creo al mundo comenzó a tramarlo como a una red. Cada sensación o sentir vulgar. Todo conectado. Todo unido. Imaginemos una telaraña multidimensional en la mañana temprano, cubierta con gotas de rocío. Y cada gota de rocío contiene el reflejo de todas las otras gotas de rocío. Y, en cada gota reflejada, el reflejo de todas las otras gotas de rocío en ese reflejo. Recíprocamente. Así, ad infinitum. Si incontables tierras-búdicas se reducen a átomos, en un átomo caben incontables. Y como en una, en todas. Los átomos en que esas tierras-búdicas se reducen en un instante, son más que multitud de millones y trillones. Y así lo son, los átomos que a su vez se reducen continuamente, momento a momento. Disminuyendo. Cada corazón se encuentra unido a otro. Por una eternamente larga continuidad de milenios y trilenios; Todo se encuentra unido. No a los ojos humanos. Existe una lluvia, tan fina, que casi los ojos no ven. Así también esta red. Estos átomos contienen innumerables tierras. Los incontables átomos en estas tierras son innumerables. Incontables. La red no nos hace. Entender la causa y efecto, la contingencia de los hechos a partir del coniunctio y el tejido no-dual de la realidad a partir de esto, es mas fácil, entender. Cada corazón merece una oportunidad.

Sobre El Autor

Ex docente FFyL UBA; Traductor en Japón desde 2007.

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