Con Jason no hay medias tintas: o se lo celebra con el pulgar arriba o se lo pasa de largo (y ahí te lo perdés). Pero no por casualidad este escandinavo integra el Olimpo de invitados de la tercera entrega de Comicópolis, el festival internacional de historietas más convocante del país (junto al Crack Bang Boom de Rosario), a celebrarse entre el 17 y 20 de setiembre en el predio de Tecnópolis, en Villa Marteli. Por eso bien vale adentrarse a su mundo imaginario, plagado de múltiples referencias a la cultura masiva, a través de un repaso por su formación y sus creaciones[1]

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Made in Norway

John Arne Sæterøy nació en la ciudad costera de Molde, Noruega, en 1965. Desde chico se sintió fascinado por Las aventuras de Tintín, por supuesto, sin percatarse de la influencia que la línea clara de Hergé tendría en su obra. A los 16, la revista “subte” Konk, dedicada al humor, le sirvió de medio para sus primeros pasos, con el aporte de historias cortas en las que ya podía apreciarse su preferencia por el absurdo. Tras un año en el ejército, a los 19 entró en la Academia Nacional de Artes cuando todavía para él la historieta no era más que un pasatiempo. Ilusionado con ganarse la vida en el mercado de la ilustración y el diseño, tardaría una década en plantearse seriamente la posibilidad de convertir su hobby en profesión.

El estilo de Jason es fácilmente reconocible. Una marca de identidad es el aspecto de sus personajes: animalitos antropomórficos (pájaros, gatos, perros), cuyos rasgos carecen de expresividad emocional. Otro punto es lo apocado de su grafismo. Así, la rigidez de los rostros y el minimalismo ambiental entroncan muy bien con el existencialismo, la melancolía, la ironía y el tedio. Su humor es absurdo y a veces frío. El encasillamiento le es válido si puede estrujarlo, expandirlo o directamente romperlo, como hace cuando prueba sobre géneros y modelos predeterminados, sea del western, el bajo presupuesto, el terror, la ciencia ficción, el hard boiled o la aventura. También se vale del cine (ese hermano inquieto del arte secuencial) para aprender de sus mañas toda vez que lo homenajea con sus reversiones. Dinosaurios, zombis, licántropos, alienígenas, robots gigantes, entre otros personajes, conviven con figuras imaginarias y reconocidas (escritores, pintores, músicos, políticos) en tramas alocadas que tienen como fin hablar, entre susurros, de las relaciones humanas. La mezquindad, la incomunicación, la fugacidad y la desolación como enfermedades de nuestro tiempo.

El primer trabajo en ser reconocido es de 1991. Se trata de Pervo, un relato  corto ganador de un premio que da la Asociación de Comics de Noruega. En 1995 se publica Lomma full av regn, su primera novela gráfica, que en Estados Unidos está incluida en Pocket Full of Rain and Other Stories (2008). Por ella se hizo acreedor del Premio Sproing, otorgado por un organismo (el NFT) dedicado a la difusión de la industria. Varias de estas piezas están protagonizadas por humanos y elaboradas con un tipo de grafismo realista.

Más tarde consigue una beca de la editorial independiente Jippi y lanza la revista Mjau Mjau, compuesta de historias surrealistas sin diálogos en las que definitivamente asienta un sello estilístico, con sus animales antropomorfizados (o humanos bestializados, según se mire), y una composición, en general fija, delimitada por escuadras de cuadrículas. La cinematográfica, con Buster Keaton a la cabeza, y las lecturas de Jim Woodring, Lewis Trondheim, Hugo Pratt y Fabio Viscogliosi fueron un cóctel de influencia al momento de asentar la base para contar sus relatos humorísticos mudos. A partir de aquí Jason supo capitalizar su carencia técnica para el realismo poniendo el dibujo al servicio de la narrativa secuencial y la elipsis.

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Marca Jason

El comienzo del nuevo milenio lo tiene al escandinavo con un registro propio en la mano, pero todavía sin desprenderse del blanco y negro. Recién a los 36 años (con algunos logros debajo del brazo) ve factible dedicarse de lleno al comic. Primero sale Hey, Wait… (2001) y luego Shhht! (2002), ambas recopiladas en Un paso en falsoEspera… cuenta un drama de profundo nihilismo, donde el mundo infantil de dos amigos es sacudido por una fatalidad irónica y cruel, dando paso al comienzo de una adultez miserable. Tuvo tanto reconocimiento que le valió el elitista Premio Harvey a Mejor Nuevo Talento. La angustia de la existencia también puede apreciarse, aunque en menor dosis, en los relatos cortos y mudos de ¡Chhht!, en estos casos dulcificados por la cotidianidad y el humorismo agridulce (que ya es parte del mundo jasoniano).

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Más tarde realiza la adaptación de un clásico de la literatura criminal noruega, The Iron Wagon (El carro de hierro) de Stein Riverton (a). Una historia de misterio y resolución que encaja perfecto con sus cualidades narrativas, centradas en la economía del trazo y la importancia del desarrollo de la trama. La aparición sin vida de Blinde, un guarda forestal del apacible pueblito costero de Hvaler, es investigado por un escritor de paso y un detective de otra localidad, en contra de las supersticiones de los vecinos. Aquí introduce el bitono y lo usa conforme lo demanda el clima narrativo. En 2004 sale en Estados Unidos Tell me something (2001) y You Can’t Get There From Here (2004), material de En pocas palabras, que además de Dime algo (historia de amor adolescente) y Por el mal camino (triángulo amoroso entre monstruos), incluye The Living and the Dead (Los vivos y los muertos, comedia de zombis del 2006). Todas son tributarias de la magia que la cinefilia ha dejado en el escandinavo, pero destaca la violencia de la última, que es protagonizada por un perro bachero que debe enfrentarse a una horda de muertos vivientes. Su estructura casi rígida de 2 x 3 cuadros se rompe con la aparición ocasional de unas pocas viñetas apaisadas.

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Aliado con el color

Decidido ya a vivir del medio, Jason prefiere agregar el color a su producción. Fue así que un editor le propuso trabajar con Hubert Boulard, quien al principio recibía las indicaciones del noruego, para luego obrar con libertad absoluta en sus posteriores entregas. Este francés suele manejar una paleta de coloraciones planas que aporta muchísimo a la atmósfera del argumento. Why Are You Doing This? (¿Por qué haces esto?) es fruto de tal unión. Tiene como eje a la soledad y la incomunicación en la modernidad y presenta un claro homenaje a Hitchcock, uno de sus cineastas favoritos, a partir de la deconstrucción que hace de La ventana indiscreta. En pocos diálogos entrecruza el thriller psicológico con la emotividad existencialista. Al año siguiente (2006), Meow, Baby! retoma el blanco y negro en una conjunto de narraciones de pocas páginas.

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Otra cualidad que resalta en lo mejor de su ficción es la atención que demanda su lectura, pues detrás de una aparente simplicidad se requiere de un receptor más activo que lo corriente. The Left Bank Gang (No me dejes nunca), claro ejemplo de ello, constituye una especie de historia contrafáctica protagonizada por un verdadero dream team de la literatura: Ernest Hemingway, Scott Fitzgerald, James Joyce, Ezra Pound y la refulgente Gertrude Stein, ambientada en el barrio latino de Monparnasse (Paris) durante la década del veinte. La excepción es que estos genios no son escritores sino historietistas, que cumplen a rajatabla el papel de asalariados y, como tales, son explotados por la industria cultural. Esto le sirve a Jason para introducirse en la bohemia de la época, la cotidianidad del intelectual y el oficio de la historieta. De pronto se ocasiona un quiebre y un hecho criminal es narrado desde distintas perspectivas, y nuevamente la referencia al séptimo arte (Rashomon de Kurosawa y Casta de malditos de Kubrick). Una verdadera joya que bien merecido tiene el Premio Eisner 2007.

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I Killed Adolf Hitler (Yo maté a Adolf Hitler) también le valió un Eisner (2008). Acá vuelve al ¿Qué hubiera pasado si…? y también retoma la naturalización de hechos disparatados. En este caso, ser asesino a sueldo es concebido un trabajo como cualquier otro, y le sirve de excusa para elaborar una intrincada paradoja temporal, en la que un científico contrata un killer para que viaje al pasado y le encomienda ejecutar al líder nazi antes de su llegada al poder. Detrás de esta aventura se esconde toda una moraleja contundente y amarga de lo peor de la humanidad. The Last Musketeer (El último mosquetero) se agrega a su bibliografía en el mismo año y compone un desprendimiento del famoso folletín de Dumas, pero totalmente descarriado por la poética jasoniana. Lo fantástico, los seriales de sci-fi de los ´30 y ´40, la nostalgia por el honor perdido se conjugan para dar forma a las peripecias del ahora inmortal Athos, en un mundo que tristemente cambia más de lo que hubiera deseado.

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Low Moon (2009) está compuesta por cinco obritas: la que da nombre al libro (reversión de A la hora señalada de Zinnemann, con cowboys que reemplazan la pólvora por el ajedrez, serializada en el The New York Times), Emily te envía saludos (venganza y dominación sexual), & (robo por necesidad y conquista amorosa muy singular), Proto film noir (policial con cavernícolas) y Usted está aquí (abducción alienígena y fracaso sentimental).

6443638En 2010 sale Werewolves of Montpellier (Los hombres lobos de Montpellier, lugar donde hoy reside el autor), en que un ladrón escandinavo se hace con joyas escondido bajo un disfraz de licántropo, el cual le da la ventaja de huir asustando a sus víctimas. Pero el modus operandi de Sven está generando mala fama a los verdaderos hombres lobo, reunidos en una sociedad secreta milenaria.

Que escriba otro

Jason nunca se vio a sí mismo como escritor, tal como él mismo declaró. Más allá de que el cómo del relato siempre fue su mayor fuerte, prefirió en esta oportunidad dejar esa tarea en manos de un verdadero guionista. Isle of 100,000 Graves (La isla de los cien mil muertos, 2011) constituye así la labor conjunta con el consagrado Fabien Vehlmann, a quien Jason elogió por haberlo sorprendido con un relato oscuro por demás. Sin embargo, pronto volvió a dibujar y a tramar sus propias ficciones, con Athos in America (Athos en América, 2011), otro compendio de historietas breves con guiños a la pantalla grande. Acá se vuelve sobre los pasos de sus personajes anteriores y se toman figuras de la literatura (¿Quién le teme a Virginia Woolf?) y la música (Tom Waits).

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Lost Cat (El gato perdido, 2013) de momento integra la historia más larga salida de su imaginación (casi 150 páginas) y demanda -otra vez- el compromiso de un lector atentísimo a los detalles. No por la complejidad de la trama sino para hacer válido un final que pareciera bastante descolocado (cualidad que a esta altura no debe sorprender). Danny Delon trabaja de detective privado y se especializa en esposos engañados; su tarea consiste en otorgar las pruebas que acrediten la infidelidad de sus esposas. Por intermedio de un gato perdido, conocerá a la misteriosa Charlotte, quien de pronto también desaparece. A partir de aquí, su obsesión por ella irá en crecimiento.

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La última locura de Jason, The Parrot of Frida Kahlo (El loro de Frida Kahlo, 2015), la compone once piezas con los mismos ingredientes que nos tiene cautivados: figuras legendarias (la propia Frida, Magritte, Brigitte Bardot, Nostradamus, Kennedy) en situaciones disparatadas.

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Curiosidades finales

Además de dedicarse a contar grandes historias con dibujos, se hace huecos para administrar un par de blogs. Mientras que Cats withouts dogs (página oficial del autor) le sirve a Jason para difundir sus proyectos y escribir sobre sus preferencias culturales (música, cine y literatura), The old cat and the dog es una bitácora de rescate al pasado de su material.

Estuvo nominado para distintos galardones, entre ellos, los Premios Ignatz en dos oportunidades a lo mejor del comic independiente (2001 y 2002). Ganó los ansiados Harvey (2002) y Eisner (2007 y 2008) y su colaboración con Vehlmann fue seleccionada como parte de la selección oficial del festival de Angoulême de 2012. Asimismo, sus perros, gatos y pájaros (de claro tributo spiegelmaniano) han penetrado ya en 14 países (Estados Unidos, España, Italia, Inglaterra, Finlandia, Dinamarca, Suecia, Alemania, Francia, Suiza, Bélgica, Holanda, Polonia, Eslovaquia).       

Tras este breve recorrido por su universo, podemos ver que detrás de un apellido impronunciable se halla el monstruo de Jason, una verdadera bestia de contar historias que nos son más o menos conocidas, pero que filtradas por el lienzo de su genialidad se convierten en memorables.

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[1] Nos valemos del título de sus obras en inglés, editadas por Fantagraphics en Estados Unidos, con la aclaración de su versión en español (en caso de haberlas) de la editorial bilbaína Astiberri.

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