Respecto a la revista Brújula, Rodolfo Puiggrós seguramente la engendró -como asevera Fermín Chávez en Alpargatas y Libros: Diccionario de peronistas de la cultura – y dirigió, pero si nos atenemos a lo manifestado en las portadas de sus distintas épocas fue codirector. Se trata de la concreción del primer proyecto editorial con la decisiva intervención de Puiggrós, al que además de aportar su buena formación intelectual contribuyó con la disponibilidad  económica que le brindaba su actividad laboral en Rosario.

Para la reconstrucción de la trayectoria de Brújula  tuve buena suerte con la primera etapa, ya que pude revisar las catorce entregas en la hemeroteca del Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas en la Argentina. Dado que los números correspondientes a la segunda y tercera etapa son inhallables en Buenos Aires, me he visto obligado a utilizar, con precaución, las referencias que dan los dos libros referencias sobre las revistas literarias argentinas: Las revistas literarias argentinas 1893-1967 de Lafleur, Provenzano y Alonso, y La prensa literaria argentina 1890-1974 de Washington Luis Pereyra. Los tres primeros no la incluyeron en la segunda edición corregida y aumentada, años después sí la trae Pereyra en el tercer tomo.

De las tres reproducciones facsimilares que trae el libro de Pereyra, dos corresponden a las primeras páginas de los números 15 y 16. Y esto es todo lo que pude ver de la segunda etapa. De cuanto digo sobre los seis últimos números, corro con los riesgos de no haber tenido a mi alcance más que las mencionadas fuentes secundarias.

A manera de lema Brújula tuvo dos subtítulos que no difieren mucho entre sí, salvo la indicación de cuál sería su periodicidad: Brújula se inició como Revista mensual, independiente de arte e ideas y luego pasó a ser Revista independiente de artes e ideas. Ignoro si en su tercera y última etapa se optó por continuar con el mismo subtítulo o si se introdujo alguna modificación.

La primera época de esta revista, que comenzó el 23 de agosto de 1930 y concluyó el 26 de septiembre de 1931, fue con sus 14 números la más prolífica en apariciones. La segunda época comprende 4 números aparecidos entre noviembre de 1931 y abril de 1932. Durante la tercera y  última, desde el 15 diciembre de 1931 al 16 de enero de 1932, salieron  2 números que fueron los finales.

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Brújula, segunda etapa Nº16

Esta revista, que apareció en Buenos Aires mensualmente y con regularidad, en el número 1 asegura que la entrega sería el cuarto sábado de cada mes. Con la primera entrega de la segunda etapa se constata que su lugar de edición había cambiado: ya no era porteña sino rosarina, prometiendo que aparecerá el 1º de cada mes, pero sufrió algunas breves postergaciones. Entre los dos números de la tercera etapa medió no más que un mes.

En Buenos Aires la dirección y administración al principio estaba ubicada en Díaz Vélez 4043 y, a partir del cuarto número, en Pichincha 582; cuando se mudó a Rosario atendió en Maipú 724 y después en Santiago 1158.  En esta ciudad, como abonado al servicio de la Unión Telefónica, le fue asignado el número 20167. La impresora en Buenos Aires fue la librería Porter Hnos, con taller en un sótano de la avenida Entre Ríos 1585, no figurando quién se encargó de igual trabajo en Rosario.

Tres fueron las medidas aproximadas de esta revista mensual: alto x ancho 275 x 215mm, 410 x 290mm y 450 x 310mm, lo cual da una idea de sus formatos. En cuanto a su volumen tuvo primero 28 páginas, luego aproximadamente 8 y por último llegó a 12.

Se sabe que Brújula era vendida en kioscos y librerías. De estas, en Buenos Aires se la encontraba en L´Amateur, Corrientes 1614; Güemes, en Galerías Güemes de Florida 165;  La Humanidad, Santa Fe 2059; San Jorge, Santa Fe 2118; El libro barato, Córdoba 1877; y Mancini, Santa Fe 1094; y en Rosario en la Librería “Ibérica” de A. Benítez de Castro, en General Mitre 826.

Durante sus tres etapas el precio de venta no varió. Fue siempre de $ 0,20; el número suelto atrasado se entregaba por el mismo importe y la suscripción anual era de $ 2.

En cuanto a la numeración, en la segunda y en la tercera etapa presenta dos: primero la independiente de cada una y, separada por un guión, la correlativa con las anteriores.

A juzgar por la cantidad de números publicados en cada una de sus etapas y por algunos otros datos que de alguna manera la describen en su aspecto físico, tanto la segunda como la tercera no fueron mucho más de ser un intento por reanudar.

Al iniciar la segunda etapa de esta revista,  la Dirección hace un balance de los resultados obtenidos, diciendo que ella por su acción perseverante e independiente ha conseguido la conquista más sólida de que los hombres se pueden enorgullecer, la conquista de espíritus fraternos unidos por una misma inquietud y fortalecidos en una esperanza que el mundo actual -encrucijada donde se hunden los viejos valores- se encarga de confirmar todos los días.

Por los lazos estrechados con jóvenes de otros pueblos acuciados por problemas semejantes, la Dirección contaba con que Brújula sería en adelante la revista continental de los espíritus renovadores. Por esos años no abundaban las revistas literarias de izquierda, pero de las que circulaban eran otras las que recibían el favor de los ambientes renovadores argentinos y de otros países hispanoamericanos, como Nosotros y Claridad.

Después de cumplir una etapa respetable, fue exceso de optimismo la proyección calculada para la segunda etapa de Brújula; pero este exceso se justifica teniendo en cuenta que Rodolfo del Plata por entonces tenía 25 años y Víctor Luis Molinari apenas dos años más.  

Inicialmente figuraron como codirectores Rodolfo del Plata el ensayista M. Llinás Vilanova y el poeta Víctor Luis Molinari. Cuando aparece la quinta entrega, el 27 de diciembre de 1930, se informa que Llinás Vilanova había dejado de pertenecer a la dirección. De todas maneras Linás Vilanova siguió colaborando en algunos de los números sucesivos. En lo que resta de la primera etapa de Brújula, es decir hasta el número 14 inclusive, continuaron a cargo los otros codirectores. Durante la segunda integraron la dirección Rodolfo Puiggrós (Del Plata), Gastón Leval y Abraham Rabotnikof. En cuanto a la tercera etapa, no he podido constatar si fue unipersonal o compartida.

De formación marxista, Rodolfo del Plata y los otros dos codirectores fijaron sus objetivos en el primer editorial denunciando a las Dos fuerzas [que] han luchado hasta hoy en la historia argentina. De un lado el instinto nacional, la voz de la tierra. Del otro la imitación, el deseo de colocar el país a la altura de las naciones europeas -o de Norte América o de Rusia-. La revista Brújula fue ubicada equidistante entre Rosas, los montoneros, Yrigoyen, el yrigoyenismo y la Revolución de Mayo, Rivadavia, Alberdi, los constituyentes, [y] la oposición política actual, y se manifestaron contrarios al mero socialismo ideológico.

Tal vez por sentir contradicción entre su actividad laboral como gerente de la empresa familiar en la filial de Rosario, y sus ideas contrarias al régimen capitalista y creerse por lo tanto cómplice del sistema cuando frecuentaba como socio el  Jockey Club, lo comprobado es que entre 1927 y 1932 Puiggrós cuidó bien de ocultar su identidad, a tal punto que como Rodolfo del Plata, no con su nombre y apellido, aparece como codirector en la primera época de Brújula y como autor de los artículos que escribió para esta y las revistas Claridad y Nosotros, y también como autor de la novela La locura de Nirvo.

Continuando con esta actitud, Puiggrós estaba decidido a usar el mismo seudónimo para su primer ensayo político. Por eso, en la sección Panorama del n° 3 de Brújula apareció esta información: Rodolfo del Plata nos anuncia desde Rosario la próxima aparición de su segundo libro que se titulará “El caos argentino”. En el ángulo inferior izquierdo del interior de la tapa del n° 4, destinada a publicidad, encontramos un aviso sobre la próxima aparición de El caos argentino. por Rodolfo del Plata, asegurando que era un libro de gran utilidad.  Si bien un adelanto de este libro apareció en el n° 5 de Brújula, puesto a la venta el 27 de diciembre de 1930 con la correspondiente aclaración, lo cierto es que no se encuentran rastros de su existencia.

Como Rodolfo del Plata aparecen firmados en Brújula algunos artículos, entre los que pude consultar los registrados que corresponden a los meses de agosto, octubre y diciembre de 1930 y en 1931, salvo en el número 9 de abril, desde enero hasta julio. Estos son los títulos con la especificación del número: Política y economía n° 1, Los parias argentinos n° 3, El nuevo argentino n° 5, El corretaje del príncipe n° 6, La verdadera importancia de la Unión Soviética n° 7, La loca carrera n° 8, Frente a lo mejor n° 10, Revisión de Alberdi n° 11 y Ratificando n° 12.

En la hemeroteca del Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas en la Argentina, al revisar parte de la primera revista Brújula que codirigió, advertí que también le pertenece a Puiggrós el seudónimo R. del Plata, primera variante de Rodolfo del Plata.

Solamente una vez usó la variante R. del Plata y fue en agosto de 1930, al pie de la traducción de un texto de Bertrand Russell sobre matrimonio y moral que aparece en el primer número de Brújula. El texto original fue tomado de la publicación periódica Monde y es del libro de filosofía popular Matrimonio y moral que este ilustre filósofo y matemático británico publicó en 1929, con el cual le valió la destitución de su cátedra de Filosofía. Esta es la única traducción firmada como R. del Plata que he encontrado hasta ahora en Brújula.

Al mes de aparecer el seudónimo R. del Plata, Puiggrós dio vida a un seudo inicialónimo o seudo alfónimo, R.P., derivado del seudo nombre y apellido Rodolfo del Plata. Este seudo inicialónimo aparece a partir de la segunda entrega de Brújula en septiembre de 1930.

En Brújula Puiggrós atendió la sección permanente denominada De todos los días, siempre ubicada como nota principal. De los 14 números consultados, el texto de esta sección en dos oportunidades apareció de manera anónima, en todas las demás encontramos al pie el seudo alfónimo  R.P., o sea iniciales que pertenecen a su  seudónimo Rodolfo del Plata. A veces aparece R.P. en letras de molde, mientras que en otras va un facsimil que reproduce las iniciales hechas a mano por el propio autor.

También aparece en la misma revista con el seudo inicialónimo R. P. una traducción titulada La querella en el seno de la Iskba. de Valerie Marcu. (a.1 nº 12: 10-12, 25 julio 1931).

Con el mismo seudo alfónimo R.P. ubicó discretamente un breve diálogo imaginario en el segundo número y lo tituló Ocho de setiembre, tiene como escenario el Jockey Club y está referido al derrocamiento del gobierno constitucional.

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Brújula, segunda etapa Nº15

Se refleja la posición de la revista Brújula sobre la crisis institucional argentina de 1930 en el editorial del segundo número, festejando que su lanzamiento en la metrópoli haya tenido el éxito esperado, en vísperas de la contienda cívica que destrozara el corrompido régimen yrigoyenista; pero el festejo rápidamente se trastrocó en el alerta que fue lanzado personalmente por R.P. en De todos los días, su sección: Aún no sabemos si el programa revolucionario es una conjunción de inspiraciones o una conjunción de oportunismo.

Muchos años después vuelven a aparecer algunos de sus textos firmados como R.P., pero como se verá, en esta segunda etapa se trata de una casual similitud.

El seudónimo Criticus de Puiggrós nace en noviembre 1930 en la misma revista Brújula. Para unas cuantas críticas bibliográficas optó por tomar un adjetivo en latín, el de criticus.  Esta preferencia por un adjetivo en latín se repite en 1936, cuando usa el de proletarius.

Bajo el epígrafe Seudónimos en el Diccionario histórico de Bolivia, preparado con la dirección de Joseph M. Barnadas y publicado en Sucre en 2002, se clasifica a estos seudónimos tomados de otros idiomas como extranjerizantes. Si el castellano es lengua romance del latín estará este caso comprendido por esta clasificación.

 Con Criticus aparecen firmadas en Brújula críticas bibliográficas sobre: La rebelión de las masas. por José Ortega y Gasset, a.1 n° 4:25-26, 22 noviembre 1930; Finanzas italianas. por Georges Valois. Madrid, Aguilar, 1930. a.1 n° 5:24-25, 27 diciembre 1930; Habla Gandhi. La India que yo quiero. Barcelona, Bauzá, 1930, a.1 n° 6:25, 24 enero 1931; Alma y estilo. por Homero Guglielmini. Buenos Aires, Gleizer, 1930, a.1 n°6: 26, 24 enero 1931; A través del país que Gandhi despertó. por Adelardo Fernández Arias . C.I.A.P., 1930. a.1 n°8:26, 28 marzo 1931; Babbitt. por Sinclair Lewis. a.1 n° 9:28, 25 abril 1931; La redención marxista. por Leopoldo Lugones. La Nación (Buenos Aires) 10-6-1931. a.1 n° 11:26-27, 27 junio 1931; Espías y saboteadores. El proceso de los ingenieros de Moscú. por A. Gabor. Cenit, 1931. a.2 n° 12:26, 25 julio 1931.

El tiempo de coexistencia entre su autónimo, nombre y apellido legal de un autor, y el seudónimo Rodolfo del Plata comenzó en la revista Brújula. Esto ocurrió en enero de 1932.

De la segunda etapa de Brújula he tenido acceso a las reproducciones facsimilares de las portadas correspondientes a los números 15 y 16, comprobando que al lado del nombre y apellido de Puiggrós figura (Del Plata), a manera de aclaración. De esta manera el propio autor asumió desde esta revista la paternidad de todo cuanto en ese entonces apareció firmado con Rodolfo del Plata, tanto en Brújula como en Claridad y en Nosotros.

De los sumarios de contenido que aparecen en los dos primeros números de la segunda etapa, es decir el 15 y el 16, se sabe que en uno hay artículos de Abraham Rabotnikoff, Carlos Dieulefait, Erwin Piscator, Antonio Berni, Orestes Plath y Elías Eremburg, y en el otro notas de Gastón Leval, Adolfo Reichwen, Juan Lazarte, Juan Carlos Mariátegui, Alfredo Galli, César Tiempo, Álvaro Yunque y Enrique Popolizio. Pero en ambos sumarios no aparece como autor ni Rodolfo del Plata ni Rodolfo Puiggrós (Del Plata), tal vez esté presente en las secciones de críticas bibliográficas, estudios, notas y comentarios. Por ahora estas dos etapas quedan pendientes de ser revisadas.

Colaboradores: Blanca Luz Brum, Benjamín Jarnés Millán, Bertrand Russell, Arturo Cerretani, Arturo Cambours Ocampo, Antonio Berni, Álvaro Yunque (seudónimo de Arístides Gandolfi Herrero), Alfredo P. Galli, Alberto Guillén, Adolfo Reichwein, Enrique Popolizio, Elías Ehrenburg, Demetrio Zadán, Concha Méndez (seudónimo de la española Concepción Méndez), César Tiempo (seudónimo del ucraniano Israel Zeitlin), Carlos Eugenio Dieulefait, Campio Carpio (seudónimo del español Campio Pérez Pérez), José Aisenson, Jorge Vigón, Jorge Arancibia, James Joyce, Higinio Noja Ruiz, Héctor Lo Gatto, Harry Sinclair Lewis, Gastón Leval (seudónimo del francés Robert Pillar), Francisco Di Giglio, Erwin Piscator, Luis Aragón (seudónimo del francés Louis Andrieux), Julio Méndez, Juan Necco, Juan Lazarte, Juan Carlos Mariátegui, José Portogalo (seudónimo del italiano José Ananía), José Bello, Vladimir Mayakovsky, Ricardo Perletto, Pedro M. Ceriani, Pedro Aulino, Orestes Plath (seudónimo del chileno César Octavio Müller Leiva), Nicolás Traverso y Margarita  del Campo (seudónimo de la española Sarah Escarpizo Couto).

Ilustradores: Luis Asán Arteaga, Jorge Arancibia, Camilo Díaz Baliño, Julio Vanzo, Atilio Rossi.

Reproducciones: Manuel Eichenbaum y Luis Falcini.

 

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